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Alegaciones a las normas de conservación del Monumento Natural del Roque Nublo

  1. En las plantaciones de pino interiores al monumento natural existen ejemplares que no son de pino canario. Proponemos que se agilice su rápida sustitución, como medida urgente de mejora silvícola. Además, muchas zonas tienen una densidad elevada, por lo que también deberían aclararse.

  2. El depósito de agua del Ayuntamiento de Tejeda, más que integrarse en el paisaje, debería de eliminarse y construirse fuera de los límites del monumento natural, restaurando la zona afectada lo antes posible, para evitar pérdidas de suelo.

  3. Las viviendas y acumulaciones de vertidos de La Meseta deberían eliminarse, trasladando, si es posible, a sus residentes fuera de los límites del espacio protegido, y restaurando posteriormente la zona afectada.

  4. En el punto 4.4.4, referente a las medidas ambientales con respecto a los recursos forestales, el apartado 15 habla de integrar los depósitos de lucha contra incendios mediante su restauración con muros de piedra vista. Proponemos preferiblemente que se entierre completamente estos depósitos, siempre que sea imprescindible realizarlos dentro de los límites del monumento natural.

  5. En el punto 4.4.5, referente a las medidas ambientales con respecto a los recursos patrimoniales, el apartado 5 habla de la posibilidad de que surjan vestigios o yacimientos arqueológicos durante la realización de obras. Proponemos que, en dicho caso, o siempre que se realice obras en zonas donde haya probabilidad de hallar restos, esté presente siempre un arqueólogo a pie de obra.

  6. Respecto a las pistas, proponemos que no se permita el tránsito rodado con vehículo de motor por ninguna de ellas, siempre que no sea por motivos de mantenimiento, conservación o investigación, debidamente autorizados. Por lo tanto, sobra la consideración hecha en el uso permitido 5.6.1.d, respecto a este tipo de vehículos, así como la excepción del uso prohibido 5.6.2.k.

  7. En cuanto al acceso a las zonas de uso restringido por excursionistas, el documento habla de limitarlo a 50 personas simultáneas (punto 4.4.7). Creemos que es más adecuado reducirlo a un máximo de 20, con grupos que no superen los 10 individuos.

  8. Respecto a la señalización del monumento natural, debería proponerse una modificación del reglamento aprobado por el Gobierno de Canarias para dicha actividad en los espacios protegidos, porque consideramos que la tipología de señales empleadas es especialmente impactante y de dudosa calidad.

  9. En el punto 5.3 se habla del PRUG del Parque Rural del Nublo, espacio protegido en el que se encuentra incluido el Monumento Natural del Nublo, así como la zonificación definida en el primero para el segundo. Nos parece ridículo y redundante que el mismo paraje tenga dos medidas de protección, por lo que proponemos que, o bien se desclasifique el Monumento Natural del Nublo, a favor del Parque Rural, o que se elimine el territorio correspondiente al monumento natural del parque rural. En cualquier caso, no tiene sentido "solapar" espacios protegidos, hecho que también hemos criticado en Tenerife, con el Monumento Natural del Teide (que optamos por desclasificar), el Parque Nacional del Teide y el Parque Natural de la Corona Forestal.

  10. En el punto 5.6.2.b, referente a los usos prohibidos, se nombra la quema de objetos y residuos, y creemos que debería añadirse también la de rastrojos.

  11. El punto 5.6.2.f, referente a los usos prohibidos, nombra la emisión de ruidos que perturben la tranquilidad de las especies. Debería añadirse que, en todo caso, se siguiera lo estipulado en la Ley del Ruido.

  12. En el artículo 5.6.2.m, referente a los usos prohibidos dentro del monumento natural, se nombra las maniobras y ejercicios militares, aunque debería mencionarse explícitamente al sobrevuelo de artefactos militares.

  13. No se regula en ningún momento la apicultura, actividad que entendemos que debe limitarse, por el peligro que puede representar para la fauna invertebrada la introducción de especies alóctonas de interés melífero.

  14. Tampoco se regula las antenas e infraestructuras de comunicaciones. Creemos que debería prohibirse la instalación de todas ellas dentro del monumento natural, así como la de radares, para evitar situaciones como la que se vive actualmente en el Parque Rural de Anaga.

  15. Los usos prohibidos no hacen ninguna referencia a la prohibición explícita de instalar tendidos aéreos de telefonía o eléctricos, lo cual creemos que debería incluirse.

  16. También debería prohibirse el uso de fuegos artificiales o artefactos similares, que perturben la tranquilidad del lugar con el ruido y que puedan provocar incendios forestales.

  17. El punto 5.6.3.m, referente a la reutilización de edificaciones existentes para fines culturales, recreativos, científicos o didácticos, como uso autorizable, nos parece que debería conllevar un reglamento específico y un inventario de edificaciones "candidatas", para que no lleve a falsas interpretaciones.

  18. Nos llama la atención la inexistencia de un régimen de usos específico, sobre todo teniendo en cuenta que el monumento natural incluye zonas de exclusión, de uso restringido y de uso general, donde una normativa específica es indispensable, para diferenciarlas.

  19. Creemos que la zona de exclusión debería incluir también la Montaña del Aserrador y el Montañón, como mínimo, dado el interés natural de ambas formaciones, así como todos los grandes escarpes del monumento, que podrían haberse considerado por lo menos como zona de uso restringido. Esto llevaría también a una mejor protección de los endemismos locales de flora, y de la fauna amenazada

  20. La inexistencia de estaciones meteorológicas en el monumento natural hace que no se tenga una caracterización precisa del clima del mismo, por lo que proponemos que se instale una, a ser posible en las proximidades, pero fuera de los límites.

  21. Se debe procurar la erradicación de todas las especies de mamíferos introducidos, especialmente las ratas y los gatos, por su incidencia sobre la fauna autóctona.

  22. Deben prohibirse las actividades turísticas dentro del monumento natural, así como las instalaciones de este tipo en su periferia, por la presión que ya están ejerciendo sobre el mismo los visitantes "improvisados" e ignorantes del patrimonio arqueológico y natural del espacio protegido.

  23. Respecto al uso público, las veredas y caminos existentes deben limitarse a un número razonable, cerrando e incluso eliminando las que provoquen mayor impacto sobre el medio. La actividad de montañismo podría considerarse autorizable en las zonas más "críticas" desde este punto de vista.

  24. La escalada y el descenso de barrancos deberían prohibirse en la totalidad del monumento natural, haciendo especial mención a dicho uso prohibido en la normativa.

10 Diciembre 2003


Gran Canaria


El Roque Nublo

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