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Alegaciones al Plan Especial del Paisaje Protegido de Ifonche

Infraestructuras viarias

Proponemos la racionalización de las infraestructuras viarias y pistas, creando un plan mediante el cual se determine las necesarias, eliminando las sobrantes con una consiguiente restauración del paisaje afectado. El punto 2 del artículo 1 del documento normativo, por ejemplo, nombra pistas de tierras que se internan en Ifonche y que son muy poco transitadas. Debería estudiarse su eliminación.

Respecto a la pista que accede al repetidor de la Montaña de los Lirios, debe reducirse en lo posible su ancho, y restaurar los taludes en mal estado. Al fin y al cabo, al tratarse de una pista que sólo sirve para el mantenimiento del repetidor, las necesidades de tránsito y la capacidad para ello deben reducirse al mínimo indispensable.

También nombra la memoria, dentro de su apartado 2.3.3, la existencia de una serie de pistas recientemente asfaltadas por la zona de Ifonche. Se trata de vías que apenas comunican dos o tres casas, de las cuales algunas no son siquiera residencias habituales.

El artículo 29, punto 3ª admite la construcción de caminos y pistas ligados a las actividades agrícolas como uso autorizable. Nos oponemos a que se construyan más pistas dentro del espacio protegido, limitando por lo tanto el uso autorizable a la remodelación, restauración o reparación de las pistas existentes, pero nunca añadiendo más metros de pista a los que ya hay en el Paisaje protegido. Así mismo, para el suelo rústico de asentamiento agrícola, se contempla como uso o actividad prohibida, en el apartado 1d del artículo 30, la apertura de vías o pistas para tráfico rodado que no se relacionen con el desarrollo de las prácticas agrícolas. Entendemos que este último epígrafe debe suprimirse, prohibiéndose por lo tanto todo tipo de construcción de pistas en este suelo. Por ello, también debería eliminarse el apartado 3 a del artículo 30, en el que se define la construcción de pistas agrícolas como actividad autorizable. En el artículo 41, punto 2b, se propone justificar la apertura de nuevas pistas, entendiendo esta asociación que nunca está justificado este hecho, y mucho menos dentro de un espacio protegido. Se supone, además, que las edificaciones e infraestructuras agrarias estarán siempre, como máximo, a 25 metros de las pistas y carreteras, por lo que no es necesario ampliarlas para llegar a ellas.

Respecto al proyecto de apertura de una pista desde la carretera TF-5112, conecta con la red viaria de la Corona Forestal (apartado 2.3.3 de la memoria), nos oponemos al mismo, por no entender cuál es realmente su función, si precisamente por la misma carretera se puede llegar a otras conexiones de esa red viaria. Si su fin es facilitar la prevención de incendios, reiteramos nuestra postura de que las pistas, al igual que facilitan el acceso al monte de los que tienen que extinguir los incendios, se lo facilitan también a los pirómanos. Además, la Corona Forestal es un espacio protegido saturado de pistas.

La necesidad de construir infraestructuras para el control de incendios se nombra también en el apartado 3.2 de la memoria, para los llanos cubiertos de pinar. En el apartado 3.1 de la memoria, se comenta la existencia de fenómenos erosivos asociados a pistas y construcciones. Esto pone de manifiesto una vez más la necesidad de limitar el número de estas infraestructuras, ya que no tiene sentido provocar la erosión del suelo a cambio de una pista que apenas se usa.

Estructuras geomorfológicas

El artículo 7 del documento normativo, referente a este tipo de estructuras, indica "proteger las estructuras geomorfológicas más relevantes". Entendemos que sobra lo de "más relevantes", extendiéndose dicha protección a todas las estructuras geomorfológicas.

En el apartado 3.1 de la memoria, se cita como afección al espacio unas extracciones de áridos abandonadas, situadas en la ladera occidental de la montaña de Los Pinos, y en el Guayero, generando un gran impacto sobre el paisaje. Proponemos la regeneración de estas canteras, en la medida de lo posible, como único medio de restaurar el paisaje en estos casos.

Actividades agrícolas y ganaderas

En la definición de la zona de uso moderado , punto 1 del artículo 10 del documento normativo, se propone el mantenimiento de las actividades agrícolas existentes. Sin embargo, dichas actividades están contempladas de manera detallada en las zonas de uso tradicional. Por lo tanto, proponemos modificar, si fuese necesario, la zonificación del paisaje, de manera que todas las fincas agrícolas en explotación estén dentro de la zona de uso tradicional, tal y como se define luego en el artículo 11.

Aunque en el interior del espacio no haya ningún invernadero, y el artículo 29b especifique que no se puede modificar los sistemas de cultivo y explotación en la zona de uso tradicional, creemos que es interesante especificar la prohibición de instalar invernaderos dentro de todo el espacio protegido.

El punto 8 del artículo 32, obliga a que el acabado de los bancales sea de piedra vista. Consideramos que también es válida cualquier otro tipo de acabado que esté mimetizado en el entorno del bancal, por lo que debería decir, más bien, lo siguiente: "Los bancales deberán tener siempre un acabado mimetizado con el paisaje, ya sea mediante muros de cantero o paredones (piedra vista), o mediante cualquier otro método que favorezca la integración paisajística de la obra. Además, se evitará el uso de los bloques de hormigón, ladrillos, balaustres, así como elementos decorativos impropios o altamente impactantes (águilas de cerámica, enanos, vírgenes, etc.). Estas consideraciones también son válidas para el punto 4 del artículo 33.

La necesidad de mantener en lo posible las actividades agrícolas se refleja en los procesos erosivos que se producen en las fincas abandonadas. Por este motivo, sería conveniente promover las ayudas y darle salida a los productos, para evitar que los productores terminen abandonando los campos. Además, existen muchas fincas sorribadas, cuya tierra se perdería, disminuyendo así drásticamente el potencial agrológico de las mismas. El punto 3.1 de la memoria hace referencia a la gran proporción de superficie agrícola abandonada que existe ahora mismo, con datos francamente preocupantes. Así mismo, en el 5.3 se habla de la escasez de agua y la fuerte competencia como motivos de este abandono, proponiendo cambios de cultivos hacia especies y sistemas más adaptados a las condiciones actuales. Reiteramos la necesidad de crear un estudio de la situación agrónoma en el espacio protegido.

En cuanto al uso de pesticidas, el punto 3.1 de la memoria cometa el peligro para la fauna que supone su empleo abusivo. Por lo tanto, sería interesante una propuesta de ayuda y asesoramiento a los agricultores, con productos alternativos y sistemas compatibles con la denominada agricultura ecológica.

Respecto a las actividades ganaderas, el punto 3.2 de la memoria aconseja llevar a cabo una ganadería de estabulación, para evitar los daños a la flora y fauna que producen las sueltas de ganado. También podrían tenerse en corrales amplios, lo que se denomina también "estabulación libre", que es mucho mejor para los animales. Luego, hace referencia a una serie de consideraciones relacionadas con las nuevas construcciones, a las que nos oponemos por lo que se comenta en el siguiente apartado.

Construcción

El punto 1 del artículo 10 del documento normativo habla del mantenimiento de las edificaciones e infraestructuras existentes. Entendemos que esto no puede definirse de forma tan genérica, pues puede haber infraestructuras y construcciones absolutamente incompatibles con el paisaje del espacio. Por lo tanto, se propone modificar este punto, detallando que se mantendrán siempre que tengan valores culturales, etnográficos, paisajísticos, naturales, de conservación o de uso, debiendo eliminarse en caso contrario.

Para el suelo rustico de asentamiento agrícola, se contempla, como uso permitido, la construcción de nuevas viviendas así como las labores de rehabilitación y mantenimiento (artículo 30, 2e). A nuestro entender, el Paisaje no admite más viviendas de las existentes, por lo que debería eliminarse lo referente a la construcción, manteniendo sólo la rehabilitación de las viviendas existentes. Hay que tener en cuenta que la memoria, en su apartado 2.3.1, comenta el progresivo aumento de la población que, debido a las mejoras en las vías de comunicación, no se encuentra ya tan alejada de los lugares de trabajo. Actualmente hay 20 personas residiendo en el interior del espacio, pero este número aumentará de manera previsible.

Por lo tanto, también sobra el segundo apartado de este punto, en el que se hace referencia a las condiciones que deben cumplir las nuevas edificaciones. La superficie del caserío de Ifonche comprendida dentro del Paisaje Protegido es bastante pequeña, si la comparamos con el resto del caserío, con lo que pueden llevarse a cabo planes para expropiar o facilitar la permuta de terrenos, de manera que, si alguien quiere construir, que tenga la posibilidad de hacerlo fuera del espacio protegido.

En cuanto a la rehabilitación de viviendas, no debe considerarse una actividad permitida, sino autorizable.

En los puntos 4 al 7 del artículo 34 se especifican dimensiones y demás parámetros relacionados con las nuevas construcciones que consideramos que están de más, en consonancia con nuestra oposición a aumentar el número de edificaciones.

En el punto 16 del artículo 34 se establece una altura máxima de dos plantas para las edificaciones. Esto tendría que limitarse a una sola planta, excepto en las viviendas de valor tradicional, cultural y etnográfico. De esta manera, se limita la posibilidad de que, en una restauración, se aumente en una planta la vivienda original. Por supuesto, en consonancia con todo esto, se debería definir también una manera de restaurar las ampliaciones antiestéticas y de escaso valor añadidas a las casas originales, de manera que se minimice en lo posible el impacto creado, y se intente recuperar, también en lo posible, el estado original de la vivienda. El apartado 2.3.6 de la memoria comenta que la casi totalidad de las edificaciones tradicionales de Ifonche tienen algún añadido moderno.

El impacto de las transformaciones en las edificaciones tradicionales se comenta igualmente en el apartado 3.1 de la memoria.

En el punto 18 se habla de no permitir buhardillas ni construcciones sobre la altura reguladora, excepto los cerramientos necesarios para las escaleras de acceso a cubiertas planas. Consideramos que esta segunda parte está de más, pues la construcción debe adecuarse en lo posible a lo tradicional, con tejados en lugar de cubiertas planas. Además, esos accesos a azoteas suelen ser un remate que, en muchas ocasiones, tiene mayor impacto que el resto de la construcción, por su posición destacada sobre la edificación. También debe eliminarse, siguiendo este pretexto, la segunda parte del punto 4 del artículo 35, en el que se indica que la cubierta puede ser de teja, a dos o cuatro aguas, o bien plana no transitable, dejando sólo la posibilidad de que sea de teja.

Al igual que en los cuartos de aperos, en este punto debería aclararse también la necesidad de que no se remate las obras con elementos impropios y ordinarios, como las águilas de cerámica, enanos, vírgenes o demás estatuas antiestéticas, altamente impactantes en un lugar donde prima el respeto por el paisaje.

Restaurante "El Dornajo"

Mención especial para nosotros merece el restaurante "El Dornajo", situado al final de la carretera TF-5113. Se trata de la única instalación dedicada al sector terciario, dentro del espacio protegido. Como indica el punto 2.3.2 de la memoria, tiene un pequeño aparcamiento que podría aumentar en cualquier momento y que, especialmente los fines de semana se llena de coches, con el siguiente impacto paisajístico y contaminante, además de molestias a otros residentes y contaminación sonora. Pero el mayor impacto en el paisaje lo produce la edificación en sí del restaurante: según la propia memoria, (apartado 2.3.6), es una vivienda de tres plantas sobre pilares (apoyados en una huerta), que aprovecha un rebaje artificial del terreno, vulnerando la normativa municipal. Además, está revestida sólo parcialmente, y tiene todos los detalles estéticos negativos clásicos de las viviendas actuales en el sur de Tenerife, incluyendo una puerta a media altura en la fachada, sin ningún acceso.

Para colmo, los alrededores y la parte situada bajo los pilares del edificio están llenos de materiales de obra, escombros y basura, algo impensable en unas instalaciones dedicadas al sector servicios.

Proponemos el inmediato derribo de esta edificación, y la restauración del paisaje afectado por la misma.

Turismo

El punto 5 el artículo 21 prevé la rehabilitación de edificaciones para su uso residencial o de turismo rural, permitiendo excepcionalmente obras de ampliación indispensables para el cumplimiento de las condiciones de uso. Entendemos que dichas condiciones de uso deben definirse claramente, pues, en el caso de un hotel rural, puede suponerse que, para su uso, deba ampliarse la construcción mediante la instalación de 20 camas. Sin embargo, se entiende que pueda realizarse una mínima ampliación para dotar de cuarto de baño a una vivienda. Además, siempre deberá intentarse que dichas ampliaciones no afecten a la superficie construida, debiendo realizarse en lo posible dentro de las viviendas, o en cuartos anexos, como pueden ser antiguos graneros, salones, etc, y siempre que no se vean sensiblemente afectados por este cambio de funcionalidad.

En el artículo 40 se habla de las condiciones para las edificaciones de turismo rural. Concretamente, el punto 2 limita el tamaño de parcela mínimo para poder construir. Nuestra oposición a las nuevas construcciones dentro del espacio protegido nos llevan a no considerar esta posibilidad, ya que sólo se permitirá este tipo de instalaciones en edificaciones restauradas.

El punto 3 del artículo 40 obliga a incluir una plaza de garaje por cada 50 metros cuadrados edificados. Nos oponemos a la construcción de plazas de garaje, así como al fomento del empleo de vehículos particulares, y mucho menos vinculados a unas instalaciones de turismo rural. Un espacio protegido debe fomentar el uso del transporte público o colectivo como alternativa a los medios de transporte particulares. Por lo tanto, proponemos también un plan mediante el cual se mejore este tipo de transporte, si bien el viario incluido en el espacio es muy reducido.

Debe prohibirse la construcción de infraestructuras turísticas de todo tipo en todo el espacio, como miradores, bares, restaurantes, terrazas, etc. También debería perseguirse la publicación en guías, libros, revistas y páginas WEBs, principalmente alemanas, de rutas por el Paisaje, siempre que éstas se salgan de los caminos autorizados, en principio, para la práctica del senderismo.

Tendidos aéreos e infraestructuras de telecomunicaciones

En el punto 1c del artículo 24, se prohíbe la instalación de tendidos aéreos de alta tensión. Debería mencionarse específicamente el tendido de Unelco entre la Central Térmica de Granadilla y la subestación de Guía de Isora (ver 2.3.3, en al memoria). Aunque políticamente se haya descartado dicha opción, nada nos confirma que la situación sea definitiva, por lo que debería tenerse prevista en el Plan Especial, ya que afecta seriamente al paisaje

El apartado 3d del artículo 30 contempla como actividad autorizable la instalación de antenas de televisión u otros artefactos similares, en cualquier caso para uso particular. Aunque queda bastante claro, la experiencia nos indica que, en muchas ocasiones, esta definición lleva a confusión cuando una operadora telefónica instala una estación base para móviles en una propiedad privada, por lo que, al final de este artículo, debería añadirse "y siempre que no se trate de estaciones base de telefonía móvil".

En el apartado 2.3.3 de la memoria se cita una gran cantidad de tendidos eléctricos en las proximidades del caserío de Ifonche, incluyendo una línea de 22 Kv que cruza el Barranco del Rey. Otra línea importante sube a la Montaña de Los Lirios, para abastecer al repetidor situado en su cima.

Para evitar esta situación paisajísticamente incorrecta, debería incluirse un estudio sobre la posible redistribución y enterramiento de las principales líneas de alta tensión existentes, empezando por las que provoquen mayor impacto sobre el paisaje, la flora o la fauna.

El impacto de las instalaciones eléctricas se comenta también en el apartado 3.1 de la memoria.

Por último, se debería realizar un estudio para la racionalización de los tendidos, repetidores, estaciones de telefonía móvil (BTS) y demás instalaciones lineales que se encuentren en estado caótico.

Depósito regulador de Trevejos

Se trata de una obra hidráulica de gran importancia que se ha realizado dentro del espacio protegido. En la memoria (apartado 2.3.2) se nombra como obra prevista, a pesar de que se encuentra en avanzado estado de ejecución. Habría que corregir esto, y adaptar la normativa de los recursos hídricos, así como su racionalización, a esta nueva balsa de gran tamaño.

Militares

El punto 1h del artículo 24 debería incluir, además, la prohibición de sobrevolar el Paisaje mediante cualquier medio (aviones, helicópteros, paracaídas, etc.), tanto durante la realización de maniobras como en cualquier otra circunstancia.

Como actividad autorizable se contempla las maniobras militares que no conlleven el uso de vehículos pesados ni fuego real, excepto en la zona de uso restringido, donde están prohibidas (artículo 26.f). Solicitamos que se incluyan estas actividades en el punto 1h del artículo 24, es decir, prohibir su realización en todo el espacio protegido.

Vehículos

El punto a del artículo 26 contempla como actividad autorizable las caravanas de vehículos (llámese "jeeps safari"), según el régimen general de uso de las pistas en espacios naturales protegidos de Canarias.

Nos oponemos a que se permita dicha actividad, siendo más bien partidarios de suprimir los accesos a las pistas mediante la instalación de vallas antivandálicas y otras medidas que eviten la entrada de intrusos a las mismas. Por lo tanto, la contemplaríamos dentro del artículo 24, de usos prohibidos.

Deportes de montaña y otras actividades deportivas

En el artículo 27, punto 1e, se prohíbe la práctica de deportes de montaña. Debería especificarse con más detalle dichos deportes, para evitar malas interpretaciones. Por ejemplo, especialmente peligrosos para este espacio son el descenso de barranco y la espeleología en cavidades posiblemente no inventariadas. Además, hay deportes que pueden considerarse de montaña o de riesgo, como el parapente, debiendo regularse el sobrevuelo del parque, o simplemente, prohibirse. Esta prohibición debería hacerse extensiva a todos los barrancos y laderas próximas al paisaje, o a otros espacios protegidos accesibles desde este punto de despegue.

También debe diferenciarse el senderismo, que es una actividad permitida en todos los caminos del Paisaje, pues, en principio, puede considerarse igualmente un deporte de montaña. Existen varios senderos en buenas condiciones dentro del Paisaje, como se indica en el punto 2.3.2.

El artículo 43, punto 2, en referencia a prácticas deportivas, habla del uso de transporte motorizado sólo en las carreteras y pistas existentes. Entendemos que las pistas deben limitarse para uso de gestión, evacuación o incendios, acceso a viviendas y actividades agrícolas, pero nunca para fomentar deportes destructivos o con gran contaminación acústica. El punto 4 del mismo artículo prohíbe la generación de vertidos líquidos o sólidos. Habría que incluir también una limitación de los gaseosos, derivados de la combustión de los vehículos motorizados, por ejemplo.

El punto 11 del artículo 47, propone limitar usos, actividades y aprovechamientos con carácter temporal y de forma deliberadamente justificada, con el objeto de moderar y corregir afecciones o restaurar las condiciones del medio. Esto debería aplicarse especialmente en el deterioro de la era desde la que se producen los despegues de parapentes, tal y como se indica en el apartado 2.3.5 de la memoria. Además, también podría limitarse la actividad durante los meses de cría de las aves, tal y como se comenta en el apartado 3.1 de la memoria, e incluso prohibirla hasta que se restaure el daño provocado a la era.

Actividad cinegética

El apartado 2.3.2 de la memoria advierte que la actividad cinegética en el espacio es media / alta, por el arraigo en la población local y alrededores. Esto nos obliga a solicitar que se implemente algún sistema de control o vigilancia, preferiblemente en colaboración con la Federación de Caza, para evitar el furtivismo.

Infraestructuras hidráulicas

El artículo 29e contempla, como actividad permitida para la zona de suelo rústico de protección agraria, las tareas de mejora de la red de distribución hidráulica, así como la instalación de nuevos depósitos y construcciones. Entendemos que esto es más bien una actividad autorizable, nunca permitida libremente.

En el artículo 48, punto 6, se habla de promover que los edificios se doten de fosa aséptica o sistema de depuración. De todos modos, habría que presionar a los ayuntamientos afectados para la instalación de un sistema de alcantarillado, al menos en los núcleos menos dispersos.

La memoria, en el apartado 2.3.2, nombra la existencia de depósitos particulares de agua. Además de estos depósitos y el nuevo embalse de Trebejos, no hay muchas más zonas húmedas en el Paisaje, exceptuando los cauces de algunos barrancos, y en especial el de Las Goteras. Por lo tanto, sería conveniente facilitar la presencia de tanquillas o de bebederos para la fauna en determinados lugares anexos a la infraestructura hídrica. Habría que añadir la necesidad de instalarlos lo más inaccesibles posible a personas que puedan intentar envenenarlos o acechar a los animales para abatirlos, prácticas también muy habituales en esta isla.

Tampoco se indica por ningún lado la necesidad de que las canalizaciones sean cerradas, a fin de reducir las pérdidas y mejorar la calidad del agua.

Por último, se debe promover la unificación de las vías de abastecimiento para evitar la proliferación de canalizaciones independientes, así como una racionalización de todo el sistema.

Cuartos de aperos e infraestructuras agrarias

El artículo 37 nombra las consideraciones para instalaciones de apoyo a la actividad agrícola, a las que nosotros añadiríamos las siguientes:

  • Distancia mínima y máxima de otras infraestructuras similares.
  • Características de construcción: evitar aleros con un metro de teja, adornos impropios (águilas, enanos y vírgenes), balaustres, bloques de hormigón vistos, y cualquier otro elemento desgraciadamente habitual en los cuartos de apero del sur de la isla.
  • No habitabilidad de dichos cuartos, no estando permitido que tengan baños ni cocinas, ni, por supuesto, pozos negros.


El artículo 45, sobre la ordenación de los aprovechamientos, debería incluir un punto que hiciese referencia a evitar esparcir por las fincas objetos que no sirven en principio para nada, y que crean un gran impacto paisajístico. Así, es típico ver bidones llenos de agua o de cemento, bloques de obra, montañas de arena o de "revuelto", hormigoneras, bolsas de plástico, neumáticos, mangueras, grandes bobinas usadas de cables, coches viejos, etc. Todo ello debe de ser guardado en el cuarto de aperos, si realmente sirve para algo útil.

Movimientos de tierra

En el punto 3 del artículo 32 se indica que, en ningún caso, un desmonte o terraplén podrá tener una altura superior a 3 metros, salvo alternativa justificada por el proyecto. Entendemos que el comentario final sobra, y proponemos rebajar esa altura superior obligatoria a 2 metros, por cuestiones paisajísticas.

Actuaciones básicas

En el estudio de las cuencas visuales, consideramos que debería haberse realizado más visitas, sobre todo por lo variado del espacio, y su tamaño. Esto es crítico en un documento que describe un Paisaje protegido, es decir, un espacio en el que el principal elemento a proteger son precisamente sus características paisajísticas.

También consideramos necesaria la mejora de la cartografía, en la que no quedan bien especificadas muchas infraestructuras (canales, líneas de alta tensión, pistas, invernaderos).

En el artículo 50, sobre conservación y restauración, habría que añadir los siguientes apartados:

  • Estudio arqueológico detallado, obligando a la creación de una carta arqueológica para el municipio de Vilaflor. El punto 2.3.5 de la memoria reconoce la escasa investigación sobre el terreno.
  • Instalación de estaciones meteorológicas en lugares estratégicos, para no depender exclusivamente de la de Vilaflor. Esto mejoraría los estudios climatológicos, así como los hidrológicos, tal y como se comenta en el apartado 2.1.4 de la memoria.
  • Estudio de repoblaciones forestales con pino canario, donde hiciese falta, así como de las especies amenazadas de flora y fauna existentes en el Paisaje.
  • Estudio exhaustivo de la flora del Paisaje e inventario. Tal y como se indica en el apartado 2.2.1 de la memoria, solo un estudio de estas características puede determinar la verdadera diversidad del lugar.
  • Estudio exhaustivo de la fauna del Paisaje, y posible inclusión de las áreas de interés faunístico dentro de zonas restringidas.
  • Estudio del patrimonio histórico y etnográfico: el apartado 2.3.5 de la memoria cita como punto de mayor interés la zona de Ifonche e inmediaciones, pero no hay un inventario detallado de los problemas y necesidades de restauración que pueda tener cada una, por ejemplo.
  • Plan de mercado para la comercialización de los productos de la comarca.
  • Propuesta de apoyo por parte del Cabildo, a través de las agencias de extensión agraria, para recomendaciones de pesticidas, funguicidas y demás métodos de lucha contra las plagas, lo más compatibles posible con la agricultura ecológica, y evitando productos altamente dañinos para la biodiversidad, como el "Furadan".
  • Restauración de las dos extracciones de áridos abandonadas, no sólo con fines de mejora paisajística, sino por el peligro que supone la posibilidad de que cualquiera pueda proseguir con dichas extracciones, aunque sea a menor ritmo y de manera clandestina.
  • Derribo de edificaciones ilegales o que incidan violentamente en las cualidades paisajísticas del espacio protegido, más restauración de la zona afectada. Incluir en este plan, de entrada, al restaurante "El Dornajo".
  • Plan para la mejora del transporte público, especialmente en la zona de Ifonche.
  • Estudio y plan de racionalización de las diferentes infraestructuras existentes en el espacio:
    • Carreteras: buscando reducir el número de estas estructuras al mínimo necesario compatible con la funcionalidad de las mismas.
    • Pistas: planificando una estructura lógica de las mismas, y buscando firmes distintos al cemento y el asfalto.
    • Tendidos eléctricos: planificación de toda la distribución, eliminando lo sobrante o replanteando todos los trazados, y enterrando las líneas en la medida de lo posible, especialmente las de alta tensión o que tengan torres de tamaño considerable.
    • Telefonía fija: igual que los tendidos eléctricos.
    • Telefonía móvil: dada la propuesta de prohibición de estaciones base dentro del espacio, procurar la cobertura mediante BTS situadas fuera del mismo, pero siempre evitando que el impacto paisajístico afecte a éste, ya que, al fin y al cabo, las zonas limítrofes del espacio están incluidas dentro de muchas cuencas paisajísticas del mismo
    • Canalizaciones de agua: Unificación de tuberías, y eliminación de las que no estén ya en servicio. Planificación y redistribución de todo el sistema de abastecimiento, si fuese posible. Enterramiento de toda la red.
  • Propuesta para un mejor control de la caza.
  • Plan de recuperación de la flora y la fauna. También debe intentar proteger las zonas de interés descritas en la memoria.
  • Plan de alcantarillado para los núcleos habitados y sistema de depuración de aguas residuales.


Documento económico

Se nombra, dentro de las acciones de uso público, la necesidad de delimitar y señalizar el Espacio protegido. Sin embargo, esto no aparece en el apartado correspondiente de actuaciones básicas, dentro del documento normativo, lo cual debería incorporarse, corrigiendo dicho documento. A pesar de todo, 19500 € nos parece un gasto exagerado para la señalización del espacio, y debería reducirse en lo posible.

A los gastos propuestos, habría que añadir los que resultan de las actuaciones que consideramos que hay que llevar a cabo, es decir:

  • Estudio arqueológico.
  • Carta arqueológica de Vilaflor.
  • Instalación de estaciones meteorológicas.
  • Estudio de repoblaciones.
  • Estudios de flora y fauna.
  • Estudios del patrimonio histórico y etnográfico.
  • Plan de mercado para la comercialización de los productos de la comarca.
  • Ayuda y asesoramiento a los agricultores.
  • Restauración paisajística de las extracciones de áridos.
  • Derribo de edificaciones
  • Plan para el transporte público
  • Estudio y racionalización de infraestructuras
  • Propuesta de mejora del control sobre los cazadores.
  • Plan de recuperación de la flora y la fauna
  • Plan de alcantarillado y depuración


No hemos detallado los importes de estos planes y actuaciones, pues no estamos capacitados para realizar un estudio económico de este tipo. Nos limitamos, por lo tanto, a enumerar aquellas actuaciones que, entendemos, tienen que ser financiadas para poderse llevar a cabo.

Propuesta de ampliación

Aunque quizás se salga de los fines de este plan, no queremos terminar sin hacer un comentario a la necesidad de ampliar la superficie de los espacios protegidos en la isla de Tenerife.

La tremenda presión urbanística debida al desarrollo desmesurado y nada sostenible del archipiélago se refleja en la actualidad de manera muy acusada en la isla de Tenerife. Por lo tanto, como medida de presión "contraria", debería intentarse maximizar las áreas protegidas, aunque haya que incluir en ellas espacios degradados o cuyo interés no sea el mismo que las áreas existentes.

Además, hay muchos casos en los que sí existe un interés comparable por proteger los aledaños de los espacios protegidos, con lo que la ampliación es casi indispensable.

Para el paisaje protegido de Ifonche, lo principal sería intentar hacerlo crecer hacia el sur, introduciendo en él grandes zonas de medianías que, si bien no sufren una expansión urbanística en la actualidad, son susceptibles de ser colonizados por la gran demanda de residentes que tiene el sur de la isla.

El otro punto de crecimiento posible sería hacia el este, pero entendemos que se acercaría demasiado al núcleo urbano de Vilaflor. Sin embargo, dadas las características de este municipio que, por no tener costa, nunca podrá desarrollar (por suerte) un turismo de masas estilo Adeje, Arona, San Miguel o Granadilla, lo hacen idóneo para el turismo rural y, desde luego, no hay mejor manera de proteger esta actividad que integrándola en un espacio protegido en el que se tome medidas de conservación compatibles con el desarrollo urbanístico del pueblo.

Por lo tanto, podría plantearse la ampliación del paisaje protegido de Ifonche, incluyendo a Vilaflor, hasta el Monumento Natural de la Montaña Colorada, y hacia el Sur hasta el Roque de Jama, integrando todos los espacios en uno nuevo, que podría llamarse "Parque Rural de Vilaflor".

Además, toda la zona indicada debería incluirse como área de sensibilidad ecológica (ASE).

Nota adicional

Hemos encontrado una considerable cantidad de faltas de ortografía en los documentos, lo cual no deja de ser sorprendente y esperamos que se subsane en la redacción definitiva de los mismos.

23 Julio 2003


Ifonche


Paisaje agrícola en Ifonche

espacios

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