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Alegaciones a la aprobación inicial de las Normas de Conservación del Monumento Natural del Roque Aguayro

1. Zonificación y dimensiones.

No se ha definido ninguna zona de exclusión en el documento normativo. Sin embargo, consideramos que la existencia de especies de flora y fauna a proteger, así como de lugares de interés geológico y yacimientos arqueológicos, propician la creación de este tipo de zonas, para garantizar su conservación. Por ello, las áreas definidas por la cartografía como de interés florístico o faunístico, además de los grabados de Los Balos, deberían ser de exclusión.

Debería plantearse una ampliación de la superficie del Monumento Natural, especialmente hacia las cumbres, en busca del linde con otros espacios protegidos, y que, en todo caso, se considere el territorio circundante zona periférica de protección del mismo.

Por último, debería modificarse la zonificación de las zonas de uso tradicional que contengan explotaciones abandonadas, por zonas de uso moderado y proponiendo la restauración de las mismas.

2. Construcciones.

Debe determinarse el número exacto de habitantes dentro del Monumento Natural, ya que, según la memoria informativa, no debe pasar de 10, pero no se tiene datos concretos.

También debería estudiarse la posibilidad de desplazar a los residentes que hay dentro del Monumento Natural fuera del mismo, derribando las construcciones que no tengan valor etnográfico ni cultural, y restaurando el paisaje afectado. Consecuentemente, no tendría sentido autorizar la instalación de tendidos eléctricos u otras infraestructuras para atender a dichas viviendas.

Igualmente, deben prohibirse los muros y cerramientos de fincas, a excepción de los utilizados para contener al ganado.

Por último, deben prohibirse los terraplenes y muros de contención, así como la edificación temporal, que tampoco nos parece adecuada, dada la fragilidad del espacio protegido.

3. Agricultura y ganadería.

El artículo 28.c de los usos prohibidos nombra al uso y/o vertido de productos nocivos o peligrosos para la salud o el medio ambiente. Debería especificarse entre dichos productos a los de uso agrícola, es decir: funguicidas, venenos, fitosanitarios, abonos, etc.

Estamos de acuerdo con que, en la zona de uso tradicional, se permita la recolección (artículo 33.1.b), pero debería indicarse que sólo sea de productos agrícolas.

Insistimos en que se debe asesorar y determinar con más claridad la manera de realizar los cerramientos de las explotaciones ganaderas, para evitar el impacto de las instalaciones actuales. Además, debe promoverse la estabulación libre, por ser menos cruel con los animales que la cerrada, y reducir sensiblemente la afección de éstos a la flora autóctona.

El documento no nombra ninguna normativa para la apicultura. En cualquier caso, consideramos que es una actividad a extinguir dentro del espacio protegido, por su posible afección a los polinizadores naturales.

Además de la quema de restos vegetales, debe prohibirse también la de otros residuos de las actividades agropecuarias como plásticos, envases de productos químicos, etc.

4. Señalización.

Respecto a la señalización, nos gustaría indicar que se modifique la normativa existente, evitando en lo posible el uso de carteles informativos de grandes dimensiones o especialmente impactantes, como por ejemplo los que se está utilizando actualmente para la delimitación de otros espacios naturales protegidos, de dudosa calidad y que provocan un impacto importante en el medio.

5. Militares.

En los usos prohibidos, se contempla la realización de maniobras militares, aunque debería indicarse explícitamente la prohibición de sobrevolar el monumento natural con artefactos militares.

6. Uso público.

El artículo 28.s prohíbe realizar fuegos fuera de los lugares autorizados, sin embargo, creemos que debe prohibirse esta actividad en la totalidad del espacio protegido, así como de arrojar materiales combustibles.

Igualmente, se prohíbe la acampada (28.w), pero debería extenderse dicha prohibición a la pernocta, en cualquiera de las modalidades existentes, como el "vivac", utilizar cuevas, dormir dentro de vehículos, caravanas, etc.

Se permite la práctica deportiva, en general, dentro del espacio protegido. Sin embargo, hay determinadas actividades que no son admisibles, por su impacto sobre el medio, como las siguientes:

- La escalada.
- El "Rappel".
- El descenso de barrancos.
- El Parapente, paracaídas, globos, ala delta o aviones teledirigidos, tanto en lo que se refiere a su aterrizaje o despegue desde el espacio protegido, como el sobrevuelo a menos de 1000 metros de altitud sobre el suelo.
- Los "Rallies" y deportes de competición.
- Los denominados deportes de riesgo.
- Los "Jeep safari".

Por lo tanto, también nos oponemos a los usos autorizables d) y e).

Además, creemos que es necesario prohibir los siguientes usos:

- Turístico: debería especificarse que está limitado al acceso peatonal por los caminos habilitados y en el número de personas determinado como límite para cada uno de ellos.
- El uso de fuegos artificiales u otro material pirotécnico dentro del espacio protegido, no sólo por la posibilidad de provocar incendios, sino por la afección del ruido a la fauna.
- Las peregrinaciones u otros actos que conlleven una acumulación multitudinaria de personas, aunque sea a lo largo de la carretera, por el fuerte impacto que producen sobre la flora y fauna locales.
- El tránsito con caballos, animales de tiro, etc.
- La actividad de fotografía en la naturaleza debería de contemplarse, como mínimo, como un uso autorizable, pues son conocidos los casos de aficionados e incluso "profesionales" que perturban la vida de los animales y plantas de los espacios protegidos, colocándolos en posiciones adecuadas para sus fotos, o accediendo a nidos, escarpes y lugares de gran sensibilidad, con el fin de conseguir su objetivo.
- El tránsito fuera de los caminos habilitados para tal fin.
- El libre tránsito de animales de compañía sueltos.

7. Basura y vertederos.

Para la eliminación de residuos agrícolas y agrónomos, proponemos que se realice un compostaje en las mismas instalaciones, o preferiblemente en una instalación mancomunada y externa al espacio protegido.

Igualmente, faltaría añadir que se prohíba los vertidos de líquidos de cualquier clase.

8. Caza y asuntos cinegéticos.

Nos oponemos a la práctica cinegética en todo el espacio protegido, prohibiendo específicamente, además, el empleo de trampas u otros métodos de captura, y evitando la creación de infraestructuras relacionadas con la caza, como los campos de adiestramiento de perros.

Por lo tanto, sobra también el artículo 45, excepto en lo referente a las situaciones en las que la caza se aplique como medida de control de poblaciones de especies introducidas, u otros relacionados con la mejora del espacio protegido, seguridad, etc.

9. Flora, fauna y micología.

Debe tenerse especial cuidado en controlar la presencia de especies exóticas de flora o fauna en los jardines, jaulas, etc. de las casas cercanas, para evitar que escapen al medio, provocando una catástrofe ecológica.

También debe dársele preferencia a la eliminación de especies introducidas, mediante los programas de actuación correspondientes.

Debe hacerse una mención especial a la prohibición de emplear, en todo el espacio protegido, venenos o raticidas, salvo para casos de mantenimiento y gestión, debidamente autorizados.

Respecto a los hongos, no apreciamos ningún estudio concreto en la documentación, y creemos que merece la pena dedicar una partida a su investigación, así como prohibir específicamente la recolección y la introducción de especies foráneas.

10. Ruidos

En todo lo referente a ruidos que se comente en el documento, es importante indicar que, en cualquier caso, se tenga en cuenta lo contemplado en la Ley 37/2003, de 17 de Noviembre, del Ruido.

Además, debe indicarse también en la normativa que la emisión de ruidos no sólo perjudica a las especies animales, sino a los visitantes del espacio protegido. Este añadido podría incluirse, por ejemplo, en el artículo 28.v.

11. Carreteras y pistas

Insistimos en la necesidad de que se prohíba el acceso de vehículos motorizados a todo el espacio protegido, exceptuando la única carretera asfaltada que atraviesa el Monumento Natural.

Así mismo, creemos que las obras de ensanche, ampliación, rectificación, asfaltado y pavimentación de las pistas deben de prohibirse en todo el espacio protegido, pudiendo solamente llevarse a cabo actividades de restauración de las mismas.

Por supuesto, dichas restauraciones no incluyen el asfaltado ni la pavimentación con cemento u otros materiales que creen una discontinuidad en el medio natural.

Nos oponemos al área de aparcamientos que se define en el documento económico, creyendo que, en todo caso, debe mejorarse el transporte público o presentar una alternativa de acceso que contemple el uso del transporte colectivo.

12. Cinematografía, vídeos y similares.

Para las actividades de cinematografía o publicitarias dentro del espacio protegido, se debe prohibir expresamente la utilización de infraestructuras fijas o permanentes, o que provoquen un impacto especial sobre el medio, pasando a ser una actividad sujeta a la elaboración de una propuesta con una memoria concreta de actuaciones.

Además, se deberá procurar siempre el no abandonar los caminos, carreteras o pistas existentes para dicha actividad, ni el uso de artefactos que molesten a la flora, fauna, geología, o a los visitantes (luces, altavoces, etc.).

Por último, estas actividades nunca deberían ser de tipo comercial.

13. Geología y extracciones de áridos.

Debería prohibirse expresamente, además de la creación de nuevas extracciones de áridos, la recolección de rocas, minerales o piedras en todo el espacio protegido.

Además, también habría que prohibir todo uso o actividad que pudiera suponer la iniciación o aceleración de procesos erosivos.

14. Alumbrado y electrificación.

Las luminarias que se emplee, si fuese necesario hacerlo, además de ser de bajo consumo, deberán integrarse en el paisaje. En todo caso, su uso será siempre provisional.

Reiteramos nuestro interés por que se planifique mejor y se racionalice las líneas que parten de la Central de Juan Grande, de manera que el impacto paisajístico sobre el Monumento Natural sea menor.

15. Industria.

El uso industrial debe prohibirse explícitamente, en la totalidad del espacio protegido.

16. Carencias de la propia documentación.

No se hace referencia al equipo redactor de la documentación, con lo cual tampoco sabemos si se ha tenido en cuenta la presencia de un técnico paisajista en el mismo, lo cual resulta imprescindible a la hora de elaborar este tipo de documentos.

12 Marzo 2004


Gran Canaria


El Roque Aguayro

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