ATAN

Todo un ejemplo de alctitud: La caza mayor en el mar

Hasta ahora tradicionalmente sólo se ha protestado o se ha tenido en cuenta la caza mayor en tierra, muflones, arruis, leones, elefantes, tigres, rinocerontes, gorilas, etc., y esta actividad ha llegado hasta el punto de poner en peligro de extinción muchas especies. Sin embargo, el mar y sus animales “salvajes” se merecen la misma protección y respeto, y esta actividad también está causando un grave daño al equilibrio natural.

De un tiempo a esta parte se han puesto de moda las cacerías de tiburones con el auge del turismo de mar en Canarias y la proliferación de puertos deportivos que ofertan este “atractivo” y su consiguiente trofeo a modo de fotografía junto al “devorador”. Al efecto se han instalado en estos puertos, sobre todo en las zonas turísticas, estructuras para colocar las piezas y sacarse las oportunas “fotos trofeo”.

El pasado verano una socia de ATAN, Josefina, cuando regresaba de una excursión marítima en el sur de la isla de Tenerife observó como una turista peninsular colgaba un tiburón que había cazado, de una de esas estructuras. El hermoso ejemplar estaba moribundo, y la señora sonreía junto a él mientras le sacaban la correspondiente fotografía. Josefina se dirigió a ella y le dijo que por favor cesara el lamentable espectáculo y que devolviera el tiburón al mar. La señora se ofendió y le dijo que de ninguna manera que aquello era su trofeo, que ella lo había pescado. Josefina insistió y argumentó que si sólo lo quería para la foto, que ya estaba bien y que lo devolviera al mar.

A todas estas debido a la discusión, se habían ido acercando un numeroso grupo de personas la mayoría extranjeros y muchos de ellos niños, que empezaron a tomar partida por la defensa que estaba haciendo Josefina del tiburón y comenzaron a chillar pidiendo que lo devolvieran al mar. La cosa empezó a subir de tono y apareció la policía. Josefina se dirigió a ellos y les comentó que era miembro de ATAN y que lo que estaban haciendo con el tiburón era ilegal y que además ese animal era una especie protegida. La policía ante el cariz que estaba tomando la situación ordenó al patrón de la embarcación que devolviera el tiburón al mar, lo que provocó el alborozo de los allí congregados y el cabreo de la “cazadora” quien se dirigió a Josefina diciéndole “ojalá lo dejen en la playa y te muerda el culo” a lo que Josefina le respondió que en todo caso le mordería el de ella que era quien le estaba haciendo daño.

Entre todos podemos cambiar muchas cosas, solo hace falta proponérselo.

Mayo de 2003



tiburón Ballena

Costas y mar

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