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Palm-mar: ¿Una playa "respetuosa con el entorno"?

Recientemente, la empresa URBIS, S.A., del Grupo Banesto, ha dado a conocer su intención de plantear un nuevo proyecto para la ejecución de la reforma del litoral de Palm-Mar, en la costa del municipio de Arona. Según parece se pretende realizar un modelo de playa con charcones excavados en la roca, más integrada y respetuosa con el medio ambiente en contraposición con el anterior proyecto, que contemplaba la construcción de espigones, el aporte de áridos y embarcadero.

ATAN, junto con el colectivo ecologista y cultural HENGUA, mantiene desde hace años una fuerte oposición a los planes de esa empresa a causa de la ejecución de la urbanización que está desarrollando entre la Reserva Natural de Malpaís de Rasca y el Monumento Natural Montaña de Guaza, así como en una zona de altísimo valor ecológico y patrimonial. Con ocasión de estas obras y de la modificación del planeamiento urbanístico de la zona, se le ha causado un grave daño a estos valores y ha puesto en serio peligro su conservación.

Este cambio de actitud de URBIS, S.A. del grupo Banesto con respecto al litoral, no responde a que a alguien se le ha iluminado el espíritu y ha despertado su conciencia ecológica, sino que todo ello viene motivado porque su anterior proyecto ha sufrido un duro revés al haberse dictado una resolución contraria a sus intereses, precisamente por entender la Administración que el proyecto de actuación en la costa es contraria a la ley y a la protección del medio ambiente.

Para URBIS, es imprescindible ofertar a sus futuros clientes una salida al mar y a la vista de la situación han decidido cambiar de táctica, han quitado de en medio a los que hasta ahora han hecho el trabajo sucio y ahora pretender aparentar unas formas más serias y respetuosas con el medio ambiente.

Pero la realidad es que pese a que el nuevo modelo de intervención en la costa se presente como respetuosa con el medio, tampoco es creíble ni admisible que se pretenda ejecutar un proyecto supuestamente modélico en la costa y que, sin embargo, ellos mismos estén causando graves daños al patrimonio natural y cultural en el resto del Malpaís de Rasca, y por tanto, cuando se someta el proyecto ante la Administración, nuestra valoración sobre las “bondades” del proyecto se hará en función de todas las actuaciones que realiza actualmente URBIS-BANESTO en la zona.

De hecho, ATAN acaba de enviar al secretario general de la Comisión de las Comunidades Europeas una denuncia contra el Estado Español, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Arona “por incumplimiento del derecho comunitario” en lo que respecta a la obra que está ejecutando URBIS-BANESTO en la Montaña de La Caraba, dentro de la Reserva Natural Especial de Rasca, para construir, al parecer, un depósito de agua para su urbanización.

Esta denuncia fue tramitada en primera instancia por la asociación cultural y ecologista Hengua, que el 20 de mayo de 2001 presentó ante el Ayuntamiento de Arona un escrito solicitando información sobre las autorizaciones concedidas para la ejecución de dichas obras, sobre los informes emitidos por los servicios técnicos o jurídicos y, entre otras cosas, sobre los usos establecidos según el planeamiento urbanístico del municipio para este espacio.

Hay que recordar que, tras una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana de Arona de 1981, se destinó a espacio libre la totalidad de la superficie que conforma la zona de uso especial de la Reserva Natural Especial del Malpaís de Rasca, lo que llevó consigo que la bolsa de suelo urbano que contemplaba el PGO a la empresa Urbis al norte de esta Reserva se trasladara a otras parcelas para evitar afecciones significativas al espacio protegido, quedando así la montaña de La Caraba y su entorno libres de actuaciones urbanísticas.

Hengua también solicitó al Ayuntamiento que le indicara las parcelas a las que se había traslado dicha edificabilidad, la cuantía de la edificabilidad aumentada para compensar el cambio, los informes técnicos y jurídicos municipales y la copia del acuerdo suscrito entre el Ayuntamiento y los promotores a este respecto. Sin embargo, la empresa, con la permisividad del Ayuntamiento y la complicidad del Cabildo de Tenerife, ha ganado edificabilidad como recompensa por renunciar a urbanizar una parcela en la que, sin embargo, está haciendo una obra ilegal que, además, contradice la protección que de los conos volcánicos, establece el propio planeamiento urbanístico municipal.

Mayo de 2003


Arona

Montaña Guasa

Fotos

- Localización de Palm-Mar y vertido de aguas fecales

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