ATAN

Posible caso de insalubridad en la piscina cubierta de Santa Cruz

La sección infantil de ATAN quiere denunciar la mala calidad del agua de la piscina municipal de Santa Cruz. Varios socios pertenecientes a dicha sección tienen a sus hijos, menores de tres años, matriculados en una actividad que el ayuntamiento ofrece, denominada "gimnasia acuática para bebés". Desde hace unas semanas, la calidad del agua en el vaso donde se realiza esta actividad ha ido empeorando de manera progresiva, hasta que, casualmente y sin dar explicaciones concretas, el ayuntamiento canceló la actividad de manera temporal, a partir del jueves pasado.

Además de las quejas de nuestra sección, hemos recibido llamadas de queja de otros padres, que también denuncian esta situación.

El motivo de dicha cancelación, según los funcionarios que atienden al público en los mostradores del OAD (Organismo Autónomo de Deportes) es para realizar unas obras, de cuya naturaleza y magnitud seguimos sin enterarnos. Tampoco han informado de cuándo se va a reanudar la actividad. En diferentes visitas realizadas por miembros de ATAN a lo largo de la semana y a diferentes horas, lo único que hemos visto es que han colocado una valla de plástico azul que impide el acceso a la piscina.

Lo cierto es que, desde que empezó esta temporada (en noviembre), algunos padres que provenían de la otra piscina (Acidalio Lorenzo, la de toda la vida), se quejaron de la diferencia en la calidad del agua. A pesar de ser más pequeña y, teóricamente, contener un volumen de agua más fácilmente renovable, la apariencia era más turbia que en la grande. Ante la petición formulada por algunos padres para colocar puntos de luz sobre el vaso, para ver si la aparente opacidad del agua se debía a la falta de iluminación, la sorpresa fue aún mayor: no sólo quedó comprobado que el agua está turbia, sino que los azulejos del fondo aparecen recubiertos de algas verdes, hecho que también lo han comentado los padres al introducirse en el agua y sentir el fondo resbaladizo. Además, los niños, acostumbrados a sumergirse en la otra piscina, sienten miedo en esta, por no ver bien bajo el agua.

Pero el colmo ha sido lo sucedido en estas últimas semanas, durante las cuales el agua ha presentado un sabor y un olor especialmente fuerte a cloro, como si estuviesen intentando subsanar el problema de la mala renovación mediante el añadido de cloro.

Los niños se quejan de que le pican los ojos, varios padres han visto aparecer erupciones y ronchas en sus cuerpos, y algunos se quejan de que, hasta las 10 de la noche (5 horas después de la actividad) han sentido un fuerte escozor en los ojos, acompañado de lagrimeo excesivo.

Ante estos hechos, vamos a solicitar al ayuntamiento de Santa Cruz un análisis exhaustivo de la calidad del agua, y proponer a los padres que presenten quejas para acabar con este problema en una actividad que tiene gran demanda y cuyas tasas son de 35 euros mensuales. Además, pediremos también los certificados de calidad de que disponga el municipio, y solicitaremos que sea una empresa externa quién evalúe la calidad del agua.

Entre otras cosas, nos sorprende por ejemplo que, a diferencia de otras piscinas, en esta no llegue nunca el agua al rebosadero, con lo que el filtrado sólo se está llevando a cabo de fondo, y nunca de superficie. El filtrado es imprescindible en una piscina donde hay niños menores de tres años, que sabemos que han llegado a hacer sus necesidades en el agua, hecho inevitable pero que nunca se solucionará simplemente añadiendo cloro.

Historia de la "piscina cubierta"

La nueva piscina cubierta de Santa Cruz empezó desde su inauguración con mal pié. Los grupos que practicaban la actividad acuática para bebés en la hasta entonces única piscina, fueron trasladados a partir de septiembre de 2002 a esta nueva piscina cubierta. De entrada, los vestuarios no estaban adaptados para los niños, a diferencia de la otra piscina, que tiene unos específico para menores de tres años. Ni siquiera habían previsto un cambiador para los bebés, y el acceso es con una escalera por la que no bajan los cochitos. Sin embargo, construyeron un bar desproporcionado para el tamaño de las instalaciones, del que podrían haber eliminado una parte y habilitar un vestuario para niños, sobre todo si tenían en mente trasladar la actividad de los menores de tres años a esta piscina.

Las duchas (y esto sigue siendo así hoy día), en lugar de grifos, tienen pulsadores, con lo que el agua está siempre muy caliente o muy fría, lo que imposibilita el baño de los niños, y dificulta el de los adultos, además de suponer un gran consumo de agua. No sólo no se ha solucionado este problema, sino que se gastaron el dinero en poner unas puertas inútiles.

En cuanto al edificio, el acceso de los vestuarios a la piscina, a diferencia de la otra, es mediante escaleras resbaladizas, al igual que el parqué, que también resbala, por culpa de la acumulación de algas, sobre todo alrededor de las duchas. El vaso para los niños, separado de la piscina principal, no tenía ningún tipo de barandilla, debiendo entrar por una escalera que tampoco estaba recubierta de antideslizante, con el consiguiente peligro para los usuarios. En cuanto al borde de este vaso, es muy resbaladizo, impidiendo el acceso de los niños o adultos al mismo. Además, si la tendencia actual es que las piscinas se hagan estilo "Munich" (con el agua hasta el nivel del suelo) no entendemos por qué levantaron un muro de aproximadamente medio metro alrededor del vaso, que, además, impide una salida fácil, en caso de emergencia, si no se pudiese por las escaleras resbaladizas. Y, hablando de estas escaleras, los bordes de los escalones son agudos, incluso debajo del agua, representando un gran peligro precisamente para los niños.

Para colmo, el entorno de las instalaciones es también peligroso. El techo de la edificación se sujeta mediante unas vigas oblicuas contra las cuales ya se han golpeado varios niños. El límite entre las gradas del público y las piscinas es una valla que, en su parte baja, tiene unos ángulos metálicos en los que ya se han hecho daño varias personas, en los pies o en los tobillos. La puerta principal de entrada, de diseño "extraño" y nada funcional, cuando se abre crea una corriente de aire que afecta directamente al vaso de los niños, hecho por el cual algunos se han resfriado más veces en esta piscina que en la descubierta. Para colmo, el diseño irregular de dicha puerta obliga a que, para que pase una persona, haya que abrirla bastante.

Por si esto fuese poco, la zona de las gradas tiene unas escaleras que estaban mal señalizadas, provocando la caída de varias personas. El acceso para minusválidos y cochitos de niños a la entrada tuvo que rematarse con una rampa de asfalto, puesto que la excesiva pendiente resultaba también peligrosa. En resumen, el ayuntamiento construyó unas instalaciones muy "visuales", para inaugurarlas con pompa y que el alcalde y los concejales correspondientes se "sacaran la foto", pero de muy poca funcionalidad, al contrario que la piscina vieja.

A lo largo de estos últimos dos años, la actividad se ha interrumpido al menos tres veces, una de ellas incluso durante más de un mes, por motivos relacionados sobre todo con el mantenimiento de las calderas. Sin embargo, en esta última ocasión, los motivos no están nada claros...

12 Febrero de 2004


Santa Cruz


La piscina cubierta

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