El Parque García Sanabria, en Santa Cruz de Tenerife

Enero de 1998

El Parque García Sanabria es un enclave de excepcional valor en unas islas tan machacadas por las urbanizaciones desastrosas, y debería ser respetado y conservado aunque sólo sea por este motivo. A diferencia de los parques y jardines que se diseña actualmente, el de Santa Cruz es un ejemplo de lo que yo siempre había entendido por parque, es decir, un terreno dominado de forma mayoritaria por vegetación, entre la cual los ciudadanos buscan descanso, tranquilidad y silencio.

El parque ha llegado a nuestros días en un lamentable estado de conservación. La vegetación no es lo densa y tupida que fue antaño, apareciendo enormes calvas en lugares tan emblemáticos como el paseo de los bambúes, árboles muertos por la edad o podas excesivas, y muchas plantas que no se han repuesto o han sido simplemente eliminadas.

Pero no es sólo la vegetación la que ha surgido daño. El parque ha sido en los últimos años un lugar frecuentado por todo tipo de sinvergüenzas, culpables de que exista hoy un temor en la población por visitar el lugar, debido a la enorme inseguridad creada. Estos cafres no sólo han llegado a dominar para ellos solos amplias zonas del lugar, sino que no han dejado una sola estatua entera de las que había en principio. El Monumento al Dr. Guigou ha desaparecido, así como una placa que tenía delante. La figura creada por Eladio de la Cruz, situada en el estanque pequeño de las ranas, ha sido mutilada en varias ocasiones. La obra "solidaridad", de Mark Macken, formada por un conjunto de bloques de hormigón, nunca está colocada en su posición correcta. El "laberinto homenaje a Borges", de Gustavo Torner, está siempre pintarrajeado, así como el "homenaje a Gaudí" de Eduardo Paolozzi. El "monumento al gato" de Oscar Domínguez, tiene los ojos (de cristal) rotos a pedradas. "Penetrable", de Jesús Soto, con los cables pintados de amarillo, sirve de diversión a los niños, que, maleducados por sus padres, se cuelgan de las cintas como si fuesen columpios, formando nudos. El busto de Angel Guimerá también ha desaparecido, y la base está en medio de un nuevo parterre sin plantas.

Este estado es en el que está el parque por culpa de la falta de atención por parte de los ciudadanos, más preocupados por el fútbol, las playas y las grandes superficies. El ayuntamiento también se ha olvidado del recinto, salvo en las fiestas de Mayo. En ellas, mientras cada año se hace más monótona la feria de flores y artesanía, llena el parque de ventorrillos y feriantes, dándole un aspecto bastante ordinario.

Pues bien, parece que han querido poner fin a todo esto, comenzado unas obras de 'restauración' que, sin embargo, están teniendo unas consecuencias todavía más catastróficas (si cabe).

Sólo se han acordado de los jardines para ponerles un riego por goteo en todo el recinto. Aparte, han cortado árboles y muchas plantas para crear dos pequeños parques infantiles en las cercanías del que ya existía, supliendo así la ausencia del antiguo estanque de los patos. También han cortado el gran laurel de indias situado junto al monumento a García Sanabria, eliminando de paso el parterre en el que se encontraba. Con esto, han conseguido romper la estética de esta zona. Antes de la 'tala', desde el reloj de flores, podía verse el citado monumento, con las montañas de los Campitos detrás, ocultas por el árbol. Hoy, las montañas se ven a la perfección, pudiéndose admirar el destrozo urbanístico de Ifara y, en primer plano, un reloj de flores que siempre está parado y no tiene ya ni los números.

Claros en el García Sanabria
Claros en el Parque García Sanabria

Igualmente, han limpiado de plantas el 'minigolf', dejando la zona tan pelada, que los edificios de Méndez Núñez son visibles desde el centro del Parque, como puede verse en la foto. Los alrededores del árbol del pan están tan clareados que se ve el cielo sin dificultad. Además, en algunas zonas han sustituido los arbustos por césped y geranios, unas plantas bastas e impropias que nunca habían estado presentes en un parque donde la sombra probablemente impedía su buena proliferación. El ejemplo más claro es la fuente central, antiguamente rodeada por rosales. Es la nueva moda de hacer jardines con mucho asfalto y poca planta.

Sobre el reloj hay dos fuentes que fueron parte de un proyecto presentado por Carlos Buigas (autor, entre otros, de la Fuente del Montjuich). Antes tenían alrededor un pequeño jardín, así como una verja metálica. Con la maravillosa restauración, le han puesto un muro, eliminando el jardín y los surtidores laterales.

Los patos y pavos, antes sueltos por todo el parque, están encerrados hoy en unas jaulas rodeadas de gatos, mientras el antiguo estanque de los patos está seco desde hace años.

Otro hecho lamentable es la pavimentación de los paseos. Un parque destaca siempre mucho más por su vegetación que por sus paseos, aunque éstos sean de tierra. Sin embargo, si no hay plantas, por muy asfaltados que estén los caminos, no es más que una plaza. Pues bien, en lo único que parece que se han gastado el dinero es en asfaltarlo todo, incluso tramos donde antes había adoquines. Por ejemplo, el paseo paralelo a la calle Méndez Núñez, antes pavimentado con hexágonos, es hoy una tira de asfalto. Igual sucede con los alrededores de los bancos del paseo que va desde la fuente central a la clínica Parque. Esta obsesión por el asfalto no es de extrañar en una isla donde todo tiende a urbanizarse, desde el Rincón de la Orotava a la Vega lagunera.

El único lugar del García Sanabria que se reparó rápidamente es el bar, colocando una cortina de agua que nunca ha funcionado bien, y unos jardines sobre el techo de la parte posterior, que tienen en medio los extractores de la cocina y los baños.

Es una pena que, en lugar de restaurar el parque, se están dedicando a darle un nuevo diseño, feo y falto de gusto, absolutamente incompatible con el viejo, que siempre conocimos de la misma manera. Esperemos que algún día se acuerden de las plantas, pues de seguir así, puede que vayamos al parque sólo a ver los horribles muñecos que pone el Corte Inglés en Mayo o los videojuegos.

Firmado:El Montañero

Principal | | Temas | Secciones | Servicios