Santa Cruz de Tenerife

El túnel de la 3 de Mayo (Van 2)

Enero 2001

Una de las obras más brutales que se ha hecho jamás en Santa Cruz es probablemente la del túnel de la Avenida del Tres de Mayo. Un pedazo de agujero de por lo menos 8 metros de profundidad y, si mal no recuerdo, unos 900 metros de longitud, desde el rascacielos hasta la piscina. Su construcción está dando todo tipo de quebraderos de cabeza, desde el colapso de tráfico a consecuencia de cerrar la principal avenida de la ciudad (y la más fea), hasta los malos olores de cambiar el alcantarillado de lugar, cierre de calles anexas, acceso a edificios por tablones y andamios (Avenida de la Salle, por ejemplo). No hablemos de los problemas generados a los peatones, que deben cruzar la avenida por determinados lugares, al igual que pasa con los puentes sobre el Barranco de Santos.

Primer tramo del túnel
(Foto de la prensa local)
Esta asociación ya publicó, mucho antes del comienzo de las obras, un artículo hablando de la merma de calidad de vida que suponía el tener que hacer colas dentro de un túnel, en contra de lo que publicaba la memoria del proyecto. También se habló del destino de la gran cantidad de escombros generados en semejante obra, de la falta de espacio para un transporte público estilo metro, tren o guagua, etc.

Pues bien, aunque todavía falta por lo menos un año para la finalización de las obras, creo que podemos volver a hablar de ella, aunque esta vez va a ser de su futuro. Por supuesto, hacer este tipo de consideraciones puede llevar a error, y así esperamos que sea, dado que nuestra opinión para el futuro de la avenida es bastante pésima.

El túnel se ha diseñado sólo como vía de salida de Santa Cruz, es decir, sólo tiene carriles ascendentes. A éstos se accederá desde la parte baja de la Avenida, desde La Salle y desde José Hernández Alfonso. Solamente. En la superficie, una rambla estrecha, que no tiene nada que ver con las ramblas antiguas de Santa Cruz, completará el tráfico con otros tantos carriles más, de bajada y de subida. Resumiendo, la salida se verá beneficiada con varios carriles subterráneos añadidos a los existentes en la superficie, que equivaldrán a uno o dos más que antes de la obra. Sin embargo, la bajada verá el número de carriles reducido. De nada nos sirve el argumento de que existen nuevas vías en la zona de Cabo Llanos, si están aumentando a lo bestia la densidad de población del lugar, incluso con dos torres de más de treinta pisos.

Obras del primer tramo
(Foto de la prensa local)
Una de las principales utilidades de los túneles en ciudades es evitar los cruces a nivel, es decir, pasar las avenidas a diferentes niveles, de manera que no se interrumpa el tráfico con semáforos. En la Avenida del Tres de Mayo, al haber un túnel en toda su longitud, es imposible cruzar las avenidas transversales con túneles. Por lo tanto, en la avenida de la Salle, Benito Pérez Armas y José Hernández Alfonso seguirá habiendo un cruce a nivel para cruzar la avenida, con los correspondientes semáforos, a menos que hagan un puente, lo cual quedaría más horroroso que como está actualmente. Por desgracia, esta será una solución que tomarán seguramente en el futuro.

Por otro lado, la rambla central mínima (no hay más que ver su ancho frente a los carriles de tráfico en la parte que están acabando) tendrá unos árboles que nunca crecerán demasiado, por tener debajo un túnel. Algo parecido a lo que pasa con los aparcamientos subterráneos, aunque quizás minimizado por estar el túnel a más distancia de superficie, que en los aparcamientos, cuyo techo no llega al medio metro de la calle.

También por culpa del túnel, no habrá pasos subterráneos para peatones, que, aunque se reduzca el número de carriles en la superficie, no estarían de más. Por lo tanto, habrá que usar los semáforos también para cruzar andando.

No olvidemos el problema de la refinería. La boca superior del túnel se encuentra a unos cien metros de la refinería. Si hubiese algún accidente, cuántos coches podrían quedar atrapados en el túnel simultáneamente? Cómo se evacuaría una avenida llena de tráfico sin fluidez, que sólo depende de los semáforos? Además, no hay ninguna incorporación directa desde el lado sur de la ciudad, precisamente donde está la refinería. En resumen, la catástrofe que siempre hemos temido, no sólo se soluciona, sino que se incrementa. Esto es mucho peor si tenemos en cuenta que la obra carece de plan de evacuación y de seguridad (probablemente porque sean bastante complicados de elaborar, por no decir imposibles).

Incorporación desde la Avenida de La Salle.
Ambos túneles se cruzan junto a una gasolinera

No queremos presumir de ingenieros, pero se nos ocurre la siguiente idea: si la avenida del Tres de Mayo se hubiese transformado en una rambla con el mismo ancho que las otras de Santa cruz, con un carril de guaguas en cada sentido más dos de coches, pasos subterráneos para peatones, túneles para que crucen La Salle, Benito Pérez Armas y José Hernández Alfonso, así como para la Avenida Marítima, probablemente se hubiese conseguido mejores objetivos para la ciudad, pero claro, no tendría un túnel comparable al que se construyó en su momento en Las Palmas. Eso sí, podemos asegurar que, como respuesta, en Las Palmas tiene que estar planificando un túnel aún más grande y más inútil.

Resumiendo, dentro de unos cinco años, el jaleo de tráfico en Santa Cruz será similar al de hace dos, considerando el aumento del parque móvil y la inutilidad de la obra de la Avenida del Tres de Mayo. Ya que, se haga lo que se haga, la isla no da abasto para tanto coche, no hubiera sido mejor hacer una obra potenciando al máximo el transporte público (incluso un túnel para guaguas, si tanto le gustan los agujeros), con la idea de que la gente se vaya concienciando y deje los coches en los concesionarios?

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