Repoblación en la Mesa Mota 15/12/96

Foto número 1

Informe referente a las dos primeras mediciones realizadas

Comisión Forestal de ATAN

Introducción y antecedentes

El día 15 de Diciembre de 1996, la comisión forestal de ATAN organizó una plantación de especies de 'monte verde' en las cercanía de la Mesa Mota. Después de las malas experiencias con el Ayuntamiento de La Laguna (ver informes de repoblaciones pasadas en este lugar) y la posible modificación por parte de esta institución de los terrenos repoblados anteriormente, se decidió buscar una zona cercana que estuviese en otro término municipal. El lugar que se escogió finalmente es una loma separada de la parte superior de la Mesa Mota, situada en el ayuntamiento de Tegueste y perteneciente a Roberto Torres del Castillo, quien estuvo de acuerdo en utilizar sus terrenos para repoblarlos.

Descripción del lugar

Las coordenadas UTM de la zona son 28RCS715544 (ver mapa y croquis en apéndice 2). Está recorrida por una pista forestal, pudiéndose acceder fácilmente a la misma desde la carretera que sube a la Mesa Mota.
Es un terreno con diferentes tipos de cobertura vegetal, desde un bosquete de brezos pequeños (Erica arborea), hasta un llano despoblado dominado por plantas herbáceas. Las especies que se ha podido encontrar son principalmente las siguientes:

Existe un único ejemplar de tejo (Erica scoparia) en el bosquete de brezos, así como algún ejemplar diseminado de laurel (Laurus azorica) y faya (Myrica faya). Además, entre las especies herbáceas, destacan los helechos de sustitución típicos de terrenos degenerados y cardos borriqueros (Cynara cardunculus).
Se escogió tres tipos de ambientes para plantar: El primero, entre la vegetación más densa (compuesta básicamente de brezos), para enriquecer el monte verde existente. En el croquis aparecen estas zonas en color verde. El segundo ambiente es de vegetación más baja, o claros entre los brezos, donde las plantas están mucho más expuestas a la radiación solar directa. En el croquis se señala estas zonas con color amarillo. Por último, un tercer ambiente es de fuerte insolación, poca vegetación circundante, y además una fuerte exposición a los vientos dominantes del norte, por estar en el borde de una ladera. Esto aparece en el croquis con color rojo, y la parte más afectada por el viento es la que se señala con las flechas.

Metodología práctica empleada para estudiar la evolución de las plantas

En las repoblaciones anteriores, se realizó siempre un tratamiento estadístico del crecimiento de las plantas, tomando un muestreo de pocos ejemplares y hallando el tamaño medio de los mismos. Este método es indispensable en repoblaciones de varios cientos o incluso miles de plantas, pero en el caso de pequeñas plantaciones, podría utilizarse un método más efectivo que para las grandes repoblaciones sería imposible de poner en práctica. Consiste en anillar todas las plantas y hacer un seguimiento individual de cada ejemplar.
En los informes referentes a las plantaciones pasadas, se sugiere anillar algunos ejemplares representativos para obtener datos concretos de crecimiento que se ajusten más a la realidad. De esta manera, se tiene la garantía de estar midiendo siempre el mismo grupo de plantas, y no aparecen problemas de crecimientos negativos por haber escogido en cada ocasión un muestreo diferente.
En la plantación se anilló por lo tanto todos los ejemplares. En realidad no fueron anillas lo que se utilizó para marcar los árboles, sino simples bridas de cables, que son mucho más económicas y resisten bastante a la intemperie, por estar hechas de plástico. Se numeraron y se les puso una clave de tres letras que pretendía facilitar la determinación de la especie. Para ello se utilizó un rotulador supuestamente "permanente", que acabó borrándose al cabo de unos días por la acción del sol y la lluvia. Se optó entonces por marcar las bridas con un soldador caliente, que al derretir el plástico permitía poner un número en relieve, codificado en binario. Este número no es correlativo en general, por lo que cada planta puede tener uno cualquiera, siendo la utilidad de numerarlas sólo identificativa. Esto quiere decir que las plantas pueden tener cualquier número, siempre que no se repita, no teniendo porqué coincidir el total de plantas con el mayor de los números. El que se hayan marcado en binario es simplemente por facilidad a la hora de grabarlas con fuego, aunque luego se necesite más tiempo al identificar cada árbol, por tener que decodificar el número.
Todos los ejemplares se encuentran clasificados en una base de datos de 'Access', cuya tabla principal aparece en el apéndice 1.
En cada visita se comprueba el buen estado de las bridas, sustituyendo aquellas que estén deterioradas. Como para poder sustituirlas con el mismo número sería necesario tener una copia de cada brida en cada visita que se hace, se optó por ponerles siempre números nuevos, cambiándolos en la base de datos. Al fin y al cabo, lo que interesa es identificar cada ejemplar, y no que estén numerados.
Un problema que ha surgido es el vandalismo de ciertas personas que se han dedicado a cambiar bridas o arrancarlas (algunas veces junto a los árboles), con lo que en muchas ocasiones no se puede seguir con detalle la evolución de determinadas plantas, volviéndolas a numerar con nuevas cifras para seguirlas en visitas sucesivas. Estos ejemplares aislados se han incluido en un estudio aparte, en el que se evalúa el crecimiento de toda la repoblación mediante medias obtenidas para todos los árboles juntos, y no sólo los marcados.

Datos de la plantación

Las especies plantadas son:

Se midió los ejemplares 20 días después de plantarlos, obteniéndose los datos que aparecen en la tabla del apéndice 1. Los valores medios de altura son, para cada especie:

Especie Número de ejemplares medidos Menor (Cm.) Mayor(Cm.) Media(Cm.)
Persea indica
43
8
79
41.5
Laurus azorica
46
11
94
48.5

Faltan nueve plantas, especialmente los dos barbusanos, que no fueron encontradas al realizar esta medición. Esto puede deberse a que hayan sido arrancadas o que se plantaron en algún lugar que no hemos identificado posteriormente. En las siguientes visitas, hay seis de esos nueve que no hemos vuelto a encontrar.

Estado de las plantas y evolución de las mismas en el periodo Enero-Julio

Primera visita, 16/3/97

En los datos de precipitación del observatorio de Tegueste (ver apéndice 3), se puede observar que, entre el 22 de Enero y el 20 de Marzo, apenas hubo precipitaciones considerables en la zona. Se decidió por lo tanto realizar una visita el día 16 de Marzo, para comprobar el estado de las plantas, que además fueron regadas. Este fue el único riego de apoyo que se hizo en todo el invierno y primavera.
En esta visita no se midió los ejemplares, debido al corto espacio de tiempo que había pasado desde la vez anterior. En general, las plantas que presentaron algún tipo de problema, aparte de la sequía general del suelo, fueron las siguientes :

Plantas afectadas por el viento:

Código Especie
10
Laurus azorica
41
Laurus azorica
46
Laurus azorica
47
Laurus azorica

Según el croquis, puede comprobarse que estas plantas se encuentran todas en la zona expuesta al viento. Algunas habían excavado un surco alrededor del tallo, debido a las vueltas que daban sobre sí mismas. Colocamos soportes improvisados a todas estas plantas, así como a unas cuantas más que estaban en el mismo lugar y que, por ser de gran tamaño, podían verse también afectadas.

Plantas muy secas o en peligro de marchitarse:

Código Especie
5
Laurus azorica
18
Laurus azorica
42
Laurus azorica
48
Laurus azorica
94
Persea indica

También en este caso, puede comprobarse en el croquis que las plantas se encuentran en la zona más soleada de la plantación, lo que justifica que estén más secas que la media. Una de las posibilidades que se plantea para evitar este efecto es potenciar la flora local para proteger los ejemplares más expuestos, por ejemplo reproduciendo retamones (Teline canariensis) o legua de pájaro (Globularia salicina). También existe la posibilidad de introducir especies leguminosas de mucha resistencia y crecimiento rápido, como el tagasaste (Chamaecytisus proliferus), pero habría que estudiarlo con detenimiento, pues no existe ningún ejemplar en la zona, aunque sea abundante en otras regiones cercanas.
Se comprueba también que el laurel parece ser más sensible a la sequía en los primeros meses tras la plantación, pues el número de viñátigos y laureles existentes en esta zona es aproximadamente el mismo y el 80% de los afectados son laureles.

Plantas probablemente comidas por conejos:

Código Especie
9
Laurus azorica
62
Persea indica

El conejo común (Oryctolagus cuniculus) es una especie muy abundante en la Mesa Mota y las montañas circundantes. Esto se comenta ya en los informes de plantaciones anteriores, así como los ataques a plantas repobladas. En la zona de la plantación aparecen varias acumulaciones de excrementos, incluso en las pocetas de algunas plantas. En ocasiones anteriores, se comprobó la efectividad de rodear los ejemplares con ramas secas de tojo (Ulex europaeus), cuyas espinas parecen servir de defensa ante los conejos. Sin embargo, en esta visita no se tomó esta medida por falta de tiempo, lo cual perjudicó algo la evolución, como se verá más adelante.

Plantas mutiladas o matadas:

Código Especie Tipo de mutilación
34
Laurus azorica
Muerta (arrancada)
36
Laurus azorica
Muerta (pisada)
52
Persea indica
Muerta (arrancada)
68
Persea indica
Muerta (arrancada)
74
Persea indica
Partida
88
Persea indica
Muerta (arrancada)

Respecto a las plantas arrancadas, la confirmación de que fueron matadas de esta manera es que los ejemplares se encontraban junto a la poceta (ver foto 4 del apéndice 4), y en algunas ocasiones sobre los árboles cercanos, como si hubiesen sido lanzadas. La posible hipótesis de que pudiera haber sido un animal el causante de tales destrozos no explicaría el que las plantas arrancadas estén sobre árboles. Además, junto a algunos ejemplares arrancados aparecen vertidos de basura, huesos e incluso excrementos humanos (ver fotos 7 y 8 del apéndice 4).
Una de las explicaciones que hay para justificar que se haya arrancado árboles es que todos ellos están en los límites o algo por fuera de los terrenos de Roberto Torres del Castillo. Por ello, el dueño de esos terrenos limítrofes puede no estar de acuerdo con la plantación, habiendo procedido a arrancar los árboles más visibles. Esta hipótesis no puede demostrarse, pero está claro que ha sido un error extender la plantación más allá de los terrenos en los que teníamos permiso, sobre todo teniendo en cuenta que no había problemas de espacio.
Dentro de la zona de brezos, el terreno está casi completamente cubierto de ramas secas de estos árboles, como si alguien se dedicase regularmente a limpiarlos. Estas 'sacas' se han realizado también después de la repoblación, pues fueron encontradas en visitas sucesivas algunas ramas de brezo recién cortadas. Esto también podría guardar relación col el haber arrancado los árboles, aunque sigue siendo una especulación.
No se encontró en esta visita 12 árboles, es decir, un 12% del total que se plantó. Los datos se refieren por lo tanto al 88% restante.
En esta época del año, las cerrajas (Sonchus acaulis) se encuentran en su etapa de máximo crecimiento. Junto a los cardos (Cynara cardunculus), comprobamos que favorecen el mantenimiento de la humedad de las pocetas, estando siempre las partes de tierra cubiertas por sus hojas más húmedas que el resto del terreno. Podría pues plantearse favorecer estas plantas durante las plantaciones, o por lo menos no arrancarlas de las pocetas que se abrió, pues no parece en principio que afecten al desarrollo de los árboles de forma negativa sino más bien positiva, manteniendo la humedad del entorno.
A los cinco días de este riego hubo una serie de precipitaciones (ver apéndice 3), que se sucedieron entre finales de Marzo y principios de Abril, y cuya intensidad fue lo bastante grande como para considerar que, de no haber realizado el riego de apoyo, las plantas hubiesen sobrevivido con mucha probabilidad el periodo de sequía.

Segunda medición, 23/7/97

Entre la medición anterior y esta, se realizó una serie de visitas esporádicas de menor importancia para comprobar el estado de las plantas.
Los resultados de las mediciones (alturas) aparecen en la tabla del apéndice 1. De todas las plantas que había en un principio, seguimos sin encontrar las que no aparecían en la primera ocasión. Además, hay unas 14 más que no tienen brida, casi todas correspondientes a la zona situada junto a la valla militar, y tres más arrancadas. El que las que falta estén por los alrededores de las arrancadas y la presencia de pocetas vacías, hace pensar que las otras tuvieron el mismo fin que las primeras. Esta zona también está fuera de los límites de los terrenos de Roberto Torres del Castillo, por lo que el motivo de haberlas arrancadas podría justificarse por las razones expuestas anteriormente.
Otro problema lamentable es que a ciertas plantas le quitaron las bridas, con lo que no se pueden identificar. Por ello, para el cálculo de la evolución planta a planta se utilizará aquellas que sigan teniendo brida, mientras que las que la perdieron entran sólo en los cálculos estadísticos referentes a todos los ejemplares en conjunto.
Además, a estas últimas se les colocó una nueva brida (ya se comentó esto en la metodología), para controlar su evolución a partir de esta visita, siempre que no les vuelven a quitar las bridas o las arranquen.
Veamos en primer lugar los datos referentes a la evolución de ciertas plantas y su estado. En las tablas se coloca el estado de la visita anterior (16/3/97) y de la última medición (23/7/97), a fin de poder comparar y seguir la influencia de determinados parámetros sobre el crecimiento.

Plantas secas:

Código Especie Altura 4/1 Estado 16/3 Altura 23/7 Estado 23/7
5
Laurus azorica
37
Mustia
37
Medio muerta
8
Laurus azorica
78
Ok
79
Seca
13
Laurus azorica
-
-
36
Muy seca

Puede verse que el único ejemplar que estaba seco en la visita anterior y continúa estándolo en ésta es el 5. Su posición es de alta insolación y viento, como ya se comentó. Su evolución ha sido, además, nula. El 13 no fue localizado la vez anterior, por lo que se desconoce su evolución. Según el croquis, se encuentra justo al lado de la 5, donde se supone que las condiciones deben ser iguales. Respecto al 8, se encuentra en un claro dentro de una masa de brezos (ver croquis), donde recibe mayor insolación. Lo que es evidente es que su crecimiento también es nulo, como en el caso de la 5. En general, la regularidad de las precipitaciones (ver apéndice 3) y el dominio del tiempo nublado durante la primera mitad del año han ayudado mucho a mantener la humedad edáfica y no marchitar las plantas.

Plantas probablemente comidas por conejos:

Código Especie Altura 4/1 Estado 16/3 Altura 23/7 Estado 23/7
9
Laurus azorica
52
comida
56
comida
18
Laurus azorica
15
seca
14
comida
47
Laurus azorica
39
viento
46
comida
64
Persea indica
78
Ok
76
comida
86
Persea indica
31
Ok
27
comida
104
Persea indica
24
Ok
23
comida
138
Persea indica
-
67
36
comida

El que no se haya tomado medidas para frenar los ataques de los conejos a las plantas podría reflejarse en el aumento del número de ejemplares posiblemente comidos por estos animales.
La 9 ya tenía síntomas de haber sido atacada por conejos en la visita anterior. Sin embargo, presenta un crecimiento de 4 centímetros. La 18 y 47 se identifican en la visita anterior como seca y afectada por el viento, respectivamente. Podría ser que estas afecciones sean las que den a la planta un aspecto de haber sido comidas por conejos. Se comprueba que casi todas las plantas (excepto a 9 y la 47) de las que se tiene datos en ambas visitas, han sufrido una disminución de tamaño, por lo que la hipótesis de que han sido mordisqueadas por conejos adquiere más fiabilidad. Además, existe una planta que se encontró muerta y con síntomas de haber sido mordida. Lo que no puede determinarse es si éste fue el motivo de su muerte. Esta planta es la 76 (ver dos apartados más adelante).

Plantas afectadas por el viento:

Código Especie Altura 4/1 Estado 16/3 Altura 23/7 Estado 23/7
9
Laurus azorica
52
comida
56
comida, viento
23
Laurus azorica
73
Ok
99
(tierra separada)
38
Laurus azorica
40
Ok
75
viento
48
Laurus azorica
68
seca
67
viento
103
Persea indica
17
Ok
5
viento

De las que estaban afectadas en la visita anterior, no aparece ahora ninguna. Esto refleja la efectividad de los soportes que se colocó para protegerlas, salvo en el caso de la 46, que estaba ya bastante mal y murió. De todas, la única que no está en la zona de fuerte exposición de vientos es la 23. No tiene síntomas evidentes de haber sido movida por el viento, pero su tierra se encuentra algo separada en el límite entre lo que era la tierra de la bolsa en la que se hallaba y la de la poceta, lo cual puede deberse a una basculación del tallo. En cualquier caso, el crecimiento de esta planta es superior a la media, por lo que la posible afección no es importante. Las otras forman el extremo 'superior derecho' de la repoblación, según el croquis, donde está claro que el viento es el principal causante de problemas. Estas plantas fueron protegidas, aunque no muy bien. Algunas, como la 103, han llegado incluso a partirse, reduciendo mucho su tamaño.

Plantas Muertas o mutiladas que no lo estuviesen ya en la visita anterior:

Código Especie Altura 4/1 Estado 16/3 Altura 23/7 Estado 23/7
22
Laurus azorica
52
Ok
-
arrancada
46
Laurus azorica
79
viento
-
Muerta
70
Persea indica
25
-
-
arrancada
71
Persea indica
48
Ok
-
arrancada
76
Persea indica
43
-
-
muerta (comida)
81
Persea indica
65
-
-
muerta
96
Laurus azorica
20
Ok
20
partida
111
Laurus azorica
17
Ok
-
arrancada
158
Laurus azorica
-
-
26
partida

La 46, afectada por el viento en la visita anterior, acabó muriendo. La 76 estaba aparentemente comida por conejos, como ya se comentó más arriba. La 81 no fue encontrada en la otra visita, por lo que no se sabe como evolucionó hasta morir. Aparte de estas tres plantas, el resto de las que están muertas han sido arrancadas y encontradas junto a la poceta, con la brida correspondiente, al igual que en la visita anterior (fotos 2 y 4 del apéndice 4). La 96 y 158 aparecen partidas. Esta última está en los alrededores de las que habían arrancado antes de la primera visita, por lo que podría ser víctima de la misma salvajada. Casi todas las arrancadas están en la parte derecha de la repoblación, según el croquis, entre la valla de los militares y el camino a las Canteras (fuera del terreno de Roberto Torres del Castillo).
En la primera visita se numeró las plantas del 1 al 138, con algunas lagunas por medio, pues sólo eran 98. En la segunda, las plantas que no tenían bridas fueron renumeradas con una cuenta nueva, del 150 al 161 (12 plantas). Algunas de ellas se reconocían sin brida, por lo que simplemente han cambiado su numeración, pero existen algunas no reconocidas, cuyos datos no pueden contrastarse con veces anteriores. Esto significa que, de los 23 árboles que no se encontró, realmente fueron sólo doce, pues nueve no tenían brida y se les renovó. Por lo tanto, el número de plantas no encontradas es un 12% del total. Esta cifra es casualmente la misma que en la visita anterior, aunque no coinciden los ejemplares concretos que no se encontró, salvo los de siempre, en los que están incluidos los barbusanos.
Como comentario curioso, la planta número 36, que en la primera visita se había encontrado pisada y aparentemente muerta, rebrotó por la base, alcanzando una altura de 11 cm. (ver fotos 2 y 3, apéndice 4). Esto pone de manifiesto la capacidad de resistencia que pueden tener los árboles ante daños normalmente irreparables. Otro dato interesante es la número 74, que habían partido antes de la visita anterior. Se recuperó muy bien, creciendo casi 30 centímetros de un brote nuevo (ver fotos 5 y 6, anexo 4). Por último, cabe comentar que el ejemplar que más creció (el 32), es un laurel plantado en las cercanías de un eucalipto (foto de la portada), aunque con una cobertura vegetal circundante excelente.

Resumen de estos datos, con porcentajes sobre el total:

Se representa ahora el porcentaje de plantas afectadas por cada uno de los problemas comentados más arriba, a fin de comprobar la incidencia de cada factor sobre la repoblación:

Datos de la segunda medición (23/7/97) Código %
Total de plantas repobladas
98
100
Plantas encontradas
85
86
Plantas sin brida (se les cambió)
12
12
Plantas secas
3
3
Plantas afectadas por el viento
5
5
Plantas posiblemente comidas por conejos
7
7
Plantas partidas
2
2
Plantas muertas por motivos naturales
3
3
Plantas arrancadas en la segunda medición
4
4
Plantas arrancadas en la visita anterior
3
3
Total de plantas muertas
10
10

Crecimiento de las plantas

Se realiza ahora un estudio del crecimiento de las plantas, calculando las alturas medias de la primera medición, las de la segunda, y la diferencia media entre estos valores, obtenida de promediar las diferencias de cada ejemplar.
Para poder estudiar la evolución y crecimiento de las plantas de forma individual, es necesario considerar sólo aquellas que fueron medidas en ambas ocasiones. En total, son 37 laureles y 24 viñátigos. En la tabla siguiente se representa a éstos, junto a las condiciones de iluminación y las alturas medidas en cada visita. Para los códigos utilizados, ver las explicaciones que aparecen en el apéndice 1.

Código Especie luz Altura 4/1/97 Altura 23/7/97 Diferencia
2
Laurus azorica
d
34
36
2
4
Laurus azorica
d
15
29
14
5
Laurus azorica
d
37
37
0
6
Laurus azorica
a
50
69
19
7
Laurus azorica
d
41
46
5
8
Laurus azorica
a
78
79
1
9
Laurus azorica
d
52
56
4
10
Laurus azorica
d
73
72
-1
11
Laurus azorica
a
62
81
19
14
Laurus azorica
d
26
31
5
15
Laurus azorica
a
50
73
23
16
Laurus azorica
a
68
81
13
17
Laurus azorica
d
24
37
13
18
Laurus azorica
d
15
14
-1
19
Laurus azorica
d
11
23
12
20
Laurus azorica
a
84
94
10
21
Laurus azorica
c
24
41
17
23
Laurus azorica
a
73
99
26
25
Laurus azorica
a
91
94
3
27
Laurus azorica
a
77
80
3
29
Laurus azorica
a
27
48
21
30
Laurus azorica
c
94
96
2
31
Laurus azorica
c
50
89
39
32
Laurus azorica
a
46
90
44
33
Laurus azorica
a
46
74
28
35
Laurus azorica
d
77
78
1
36
Laurus azorica
c
82
11
-71
38
Laurus azorica
d
40
75
35
39
Laurus azorica
c
62
105
43
40
Laurus azorica
d
23
34
11
41
Laurus azorica
d
53
55
2
42
Laurus azorica
d
35
37
2
43
Laurus azorica
d
30
36
6
44
Persea indica
a
19
24
5
47
Laurus azorica
d
39
46
7
48
Laurus azorica
d
68
67
-1
156
Laurus azorica
c
42
68
26
161
Persea indica
c
58
62
4
103
Persea indica
d
17
5
-12
104
Persea indica
c
24
23
-1
57
Persea indica
a
37
60
23
59
Persea indica
c
53
30
-23
108
Persea indica
c
58
64
6
64
Persea indica
a
78
76
-2
65
Persea indica
a
25
27
2
66
Persea indica
a
72
77
5
67
Persea indica
d
15
22
7
74
Persea indica
c
68
55
-13
75
Persea indica
a
51
65
14
77
Persea indica
c
79
92
13
78
Persea indica
d
42
45
3
79
Persea indica
d
19
39
20
80
Persea indica
c
58
68
10
82
Persea indica
a
43
55
12
83
Persea indica
c
15
32
17
86
Persea indica
d
31
27
-4
89
Persea indica
d
21
34
13
90
Persea indica
a
28
31
3
91
Persea indica
c
67
95
28
92
Persea indica
c
28
32
4
96
Laurus azorica
a
20
20
0

Datos generales:

A la hora de calcular los valores, se redondea siempre los resultados a cifras enteras (centímetros). Esto se debe básicamente a que el instrumento de medida tiene esta precisión, y porque a la hora de medir, es muy subjetivo el error que puede producirse, ya sea por estar el tallo algo arqueado, o por no coincidir exactamente la base de la planta con la del medidor. Este error puede ser de más de un centímetro, por lo que sería ridículo pretender una precisión superior en los cálculos.
Son en total 61 plantas, lo que representa un 62% de las repobladas, o un 70% de las que siguen vivas. Si calculamos las medias de cada medida y la de las diferencias (crecimiento medio), obtenemos:

Media (Cm.) Desv. estándar Recorrido
Altura medida el 4/1/97
46
23
83
Altura medida el 23/7/97
55
26
100
Crecimiento medio
13
11
44

El crecimiento medio de las plantas es entonces de 13 cm. Este dato es bastante impreciso, dada la gran variedad de alturas que tenían las plantas en un principio. La falta de precisión queda reflejada en el recorrido y el gran valor de la desviación estándar. Se ha calculado despreciando los ejemplares que tienen crecimiento negativo debido a haber sido pisados o cortados, ya que no están siendo influidos por condiciones naturales de crecimiento. Si se incluye estos ejemplares en la media, se obtiene un valor de crecimiento de 8 centímetros, con una desviación de 16 y un recorrido de 115. Este recorrido enorme se debe a la diferencia entre valores negativos grandes (planta 36, que rebrotó) y los positivos, siendo además el motivo de que la desviación estándar salga tan grande. Por ello, son más fiables los primeros datos, aunque no reflejen el hecho de que exista una mutilación antrópica de los especímenes.
Por especies, los crecimientos medios evolucionaron de la siguiente manera:

Laurus azorica Media (Cm.) Desv. estándar Recorrido
Altura medida el 4/1/97
49
23
83
Altura medida el 23/7/97
59
27
94
Crecimiento medio
14
14
45
Persea indica Media (Cm.) Desv. estándar Recorrido
Altura medida el 4/1/97
41
21
64
Altura medida el 23/7/97
50
23
73
Crecimiento medio
9
8
32

Es decir, los laureles han crecido algo más de media que los viñátigos. Este resultado es bastante sorprendente y no coincide con la idea general que se tiene de los viñátigos. De todas maneras, el estudio se refiere sólo a un periodo de seis meses, insuficiente para poder sacar conclusiones serias respecto a las diferencias de crecimiento entre ambas especies.

Datos por zonas (de cobertura vegetal diferente):

Veamos ahora cómo afecta al crecimiento la exposición al sol de las plantas. Para ello, hacemos los mismos cálculos que para las alturas medias, pero considerando por separado las plantas que estén cubiertas de vegetación (c), las que estén al descubierto (d) y las que estén algo cubiertas (a). Veamos los resultados en las siguientes tablas:

Plantas cubiertas Media (Cm.) Desv. estándar Recorrido
Altura medida el 4/1/97
54
23
79
Altura medida el 23/7/97
60
30
94
Crecimiento medio
17
13
41

Tenemos 11 plantas que se encuentran en la zona cubierta. En este caso, el crecimiento está por encima de la media, pero conviene tener en cuenta que hay tres ejemplares de crecimiento negativo por influencia humana, que no se están contando y harían disminuir la media. Calculando los datos junto a esos tres árboles, se obtiene un crecimiento medio de 6 centímetros, con una desviación estándar de 27 y un recorrido de 114. Al igual que se comentó antes, estos datos son menos fiables y no deben considerarse cuando se quiera comprobar la evolución auténtica de la población, sin tener en cuenta los problemas relacionados con que se arranque árboles.

Plantas algo cubiertas Media (Cm.) Desv. estándar Recorrido
Altura medida el 4/1/97
54
23
72
Altura medida el 23/7/97
67
24
79
Crecimiento medio
13
12
46

Ahora son 20 plantas las que se puede comparar. Como se ve, la media de alturas una vez plantadas coincide con la del resto de la repoblación, y también el crecimiento medio. El recorrido es bastante menor que en la ocasión anterior, por ser las plantas de esta zona las menos afectadas por el viento.

Plantas descubiertas Media (Cm.) Desv. estándar Recorrido
Altura medida el 4/1/97
36
19
66
Altura medida el 23/7/97
41
19
73
Crecimiento medio
5
9
47

Aquí son 23 plantas las que se estudia. Se comprueba que los ejemplares plantados en esta zona son los más pequeños, pues la media al medirlos por primera vez es bastante menor que la del total de la repoblación. También el crecimiento es el más pobre, quedándose por debajo de la mitad de la media global. No puede decirse que esto se deba a que las plantas son más pequeñas, pues más adelante se comprueba que precisamente son las más pequeñas las que crecen más rápido.
Se puede concluir que el crecimiento de las plantas es proporcional a la cobertura de vegetación circundante, pues las que más crecen (por encima de la media) son las que se plantó entre los restos de bosque existentes y las que menos crecen son las que están en terreno casi completamente descubierto. Para comprobar si esto depende de la especie, en la siguiente tabla se calcula lo mismo, pero tratando por separado viñátigos y laureles:

Laureles cubiertos
Media (Cm.)
Desv. estándar
Recorrido
Altura medida el 4/1/97
54
26
70
Altura medida el 23/7/97
80
26
64
Crecimiento medio
25
17
41
Laureles algo cubiertos
Altura medida el 4/1/97
56
23
72
Altura medida el 23/7/97
72
25
79
Crecimiento medio
15
13
44
Laureles descubiertos
Altura medida el 4/1/97
38
20
66
Altura medida el 23/7/97
45
18
63
Crecimiento medio
6
9
36
Viñátigos cubiertos
Altura medida el 4/1/97
47
24
64
Altura medida el 23/7/97
58
29
72
Crecimiento medio
11
10
29
Viñátigos algo cubiertos
Altura medida el 4/1/97
48
22
53
Altura medida el 23/7/97
56
22
50
Crecimiento medio
8
9
25
Viñátigos descubiertos
Altura medida el 4/1/97
25
11
27
Altura medida el 23/7/97
27
15
40
Crecimiento medio
1
10
25

En las dos especies, el comportamiento es similar. Los ejemplares expuestos al sol sin ninguna cobertura alrededor son los que menos crecen: un centímetro de media los viñátigos y seis los laureles. Los semiexpuestos crecen algo más, 8 centímetros los viñátigos y 15 los laureles. Por último, los más protegidos por la vegetación son los que más crecen, 25 centímetros de media los laureles y 15 los viñátigos. en los tres casos, se ve que los laureles han crecido en general más que los viñátigos, hecho que pudo comprobarse también con las medias globales, referentes a toda la repoblación. De todas formas, en el caso de los viñátigos descubiertos el resultado es un auténtico disparate, por tener una media de 1 cm. y una desviación normal de 10 cm. Es un dato muy poco fiable que sugiere un análisis más detallado, lo cual será posible gracias a próximas visitas en las que los ejemplares hayan seguido creciendo.

Datos por tamaño inicial:

Otra característica que es siempre motivo de discusión a la hora de realizar repoblaciones es qué tamaño deben tener las especies a plantar, es decir, cuál es el momento idóneo para transplantarlos de la bolsa a la tierra. Para ello, el siguiente estudio divide a los árboles en tres categorías de tamaños: los que se plantó con menos de 25 centímetros, los que tenían entre 25 y 50 centímetros, y los de más de medio metro.
También se divide por especies, para comprobar la posible existencia de diferencias. En este caso, el número de centímetros que ha crecido cada planta no es un dato muy bueno para determinar el crecimiento, pues una planta pequeña no tiene porqué crecer la misma longitud que una grande. Por eso, se introduce un dato más, que es el crecimiento proporcional, es decir, el porcentaje entre el tamaño de la planta y el que ha crecido, calculado sobre las medias. La tabla siguiente muestra los resultados por especies y absolutos:

5 14 9 26 9 28 - - 7 20 20 59 15 44 - - 13 42 15 50 13 44 - - 4 9 12 29 13 19 - - 6 14 14 33 10 27 - - 10 28 19 65 14 52 - - 4 14 10 36 10 29 - - 7 20 19 63 14 48 - - 12 43 18 75 13 66 - -
Laureles de menos de 25 cm.
Media (Cm.)
Desv. estándar
Recorrido
Altura medida el 4/1/97
20
Altura medida el 23/7/97
28
Crecimiento medio
8
Crecimiento proporcional
40%
Laureles entre 25 y 50 cm.
Altura medida el 4/1/97
37
Altura medida el 23/7/97
52
Crecimiento medio
15
Crecimiento proporcional
41%
Laureles mayores de 50 cm.
Altura medida el 4/1/97
72
Altura medida el 23/7/97
81
Crecimiento medio
9
Crecimiento proporcional
12%
Viñátigos de menos de 25 cm.
Altura medida el 4/1/97
18
Altura medida el 23/7/97
25
Crecimiento medio
7
Crecimiento proporcional
39%
Viñátigos entre 25 y 50 cm.
Altura medida el 4/1/97
33
Altura medida el 23/7/97
39
Crecimiento medio
6
Crecimiento proporcional
18%
Viñátigos mayores de 50 cm.
Altura medida el 4/1/97
64
Altura medida el 23/7/97
68
Crecimiento medio
4
Crecimiento proporcional
6.25%
Plantas menores de 25 cm.
Altura medida el 4/1/97
19
Altura medida el 23/7/97
27
Crecimiento medio
7
Crecimiento proporcional
37%
Plantas entre 25 y 50 cm.
Altura medida el 4/1/97
36
Altura medida el 23/7/97
48
Crecimiento medio
12
Crecimiento proporcional
33%
Plantas mayores de 50 cm.
Altura medida el 4/1/97
69
Altura medida el 23/7/97
76
Crecimiento medio
7
Crecimiento proporcional
10%

Nuevamente se observa un mayor crecimiento por parte de los laureles, no sólo en tamaño bruto, sino proporcionalmente a la estatura que tenían al plantarlos. Si consideramos las medidas brutas, es decir, lo que han crecido de media en centímetros las plantas, parece que los viñátigos crecen más cuanto más pequeños son. Los laureles, sin embargo, presentan un crecimiento bruto más elevado entre los 25 y 50 cm., quedando las otras dos clasificaciones al mismo nivel. En cuanto a los datos totales, referidos a las dos especies en su conjunto, las que más crecen son las plantas pequeñas, seguidas por las medianas, y bastante más abajo se sitúan las grandes. Teniendo en cuenta que estos datos 'en bruto' se refieren a magnitudes no proporcionales a la talla, es evidente que las plantas pequeñas ofrecen un crecimiento más fuerte que las que se transplantan ya con un tamaño considerable.
En cuanto a los datos de crecimiento proporcional al tamaño, los laureles crecen proporcionalmente casi lo mismo si se plantan con menos de 50 centímetros (en un 40%), y bastante menos si se plantan con más de 50 centímetros (un 12%). Por lo tanto, parece lógico que deban plantarse antes de alcanzar los 50 cm. Sin embargo, los viñátigos mantienen la tendencia a crecer más cuanto más pequeños, de forma continua (por lo menos hasta los 25 centímetros).
Para concluir, parece que el tamaño ideal para plantar viñátigos, con los datos obtenidos a estas alturas de la repoblación, es cuando midan unos 25 centímetros y para los laureles para cuando estén entre esta medida y los 50 cm. En cualquier caso, siempre se aconseja que la plantación se efectúe antes de que la raíz terminal del árbol alcance el fondo de la bolsa en la que se encuentre previamente al transplante a la poceta. En estudios posteriores previos a plantaciones, podría analizarse si algún ejemplar presenta una raíz que ha superado los límites de la bolsa y ha empezado a enredarse en el fondo, para ver si efectivamente evoluciona más lentamente. Esto llevaría a relacionar las necesidades de plantación temprana de los árboles (sobre todo los viñátigos) con el crecimiento de la raíz principal hasta los límites de la bolsa.

Datos absolutos de crecimiento:

Veamos ahora por último un estudio basado en las medidas totales obtenidas en cada ocasión con las plantas que pudo encontrarse en cada caso. Esto quiere decir que las medias no corresponden necesariamente a los mismos árboles, pudiendo incluso estarse hablando de ejemplares muertos que no se encontró la segunda vez y entran sin embargo en la estadística de la primera. Los resultados se expresan por separado para cada especie. El cálculo de crecimiento no se hace ahora individualmente, pues no tenemos en cuenta a qué árbol corresponde cada medida, sino las analizamos todas juntas. Por lo tanto, se obtendrá el crecimiento de restar la media obtenida en la primera visita de la obtenida en la segunda. Igual método se emplea para los porcentajes.

Laurus azorica Datos
Número de ejemplares primera visita
46
Talla media primera visita
47 cm.
Desviación estándar
± 23 cm.
Número de ejemplares segunda visita
45
Talla media segunda visita
57 cm.
Desviación estándar
± 25 cm.
Crecimiento bruto
10
Crecimiento proporcional a la medida inicial
22%
Persea indica
Número de ejemplares primera visita
40
Talla media primera visita
42 cm.
Desviación estándar
± 22 cm.
Número de ejemplares segunda visita
28
Talla media segunda visita
51cm.
Desviación estándar
± 25 cm.
Crecimiento bruto
9
Crecimiento proporcional a la medida inicial
21%

Con este método estadístico, tanto el laurel como el viñátigo presentan igual crecimiento. Este resultado no es muy similar al obtenido con el método anterior, consecuencia de las bridas colocadas para marcar los ejemplares. Además, no permite un estudio fácil y detallado de determinados factores que se analiza enseguida con el otro método. De seguir agravándose los problemas con las bridas (son arrancadas o cambiadas de sitio), podría llegar un momento en el que sólo pueda continuarse mediante métodos estadísticos aplicados a muestreos de la población (o a la población completa), que nunca serán igualmente efectivos.

Conclusiones

Del crecimiento de las plantas pueden sacarse tres conclusiones provisionales (pendientes de estudios posteriores). Los laureles han crecido más rápido que los viñátigos en los primeros seis meses después de la plantación. Este crecimiento está condicionado principalmente por la exposición al sol de los ejemplares y por la cobertura vegetal circundante, siendo los más cubiertos también más favorecidos, y los menos cubiertos los menos favorecidos. Por último, los ejemplares plantados con tamaño superior a 50 centímetros han crecido menos, en proporción, que los más pequeños, por lo que parece que no debe dejarse las plantas demasiado tiempo en las bolsas antes de proceder a la repoblación.

Datos pendientes y posibles mejoras en las plantaciones sucesivas

Todavía queda por comprobar cómo van a superar el verano las plantas, sobre todo si la estación de lluvias se retrasa demasiado, prolongando los meses de calor hasta mediados de Noviembre. En este periodo conviene realizar visitas frecuentes para evitar que se marchiten las plantas, procurando efectuar algún riego de apoyo cuando sea indispensable. De este modo puede comprobarse además que las bridas no han sido cambiadas, y reponerlas si es necesario. Para finales de año, sería conveniente realizar una nueva medición, a fin de sacar conclusiones más fiables y poder empezar a construir una gráfica del crecimiento, que podría acompañarse con los datos meteorológicos, ofreciendo un estudio más completo.
Sería también conveniente mejorar las pocetas de algunas plantas, sobre todo las situadas en pendiente, que son destruidas por el agua cuando llueve torrencialmente. Además, debería mejorarse el mantillo de algunas y colocar soportes a todas las plantas expuestas al viento, cuya efectividad ha sido demostrada.
En el invierno siguiente se tiene pensado aumentar la repoblación con nuevos ejemplares, para lo que deberá tenerse en cuenta los factores comentados en este informe, a fin de disminuir la mortandad de las plantas mal situadas o con una infraestructura deficiente. Además, también debería plantarse algún ejemplar arbustivo para cortar el viento, como se comenta más arriba.

Bibliografía

-"Die Kosmos-Kanarenflora"
Peter und Ingrid Schönfelder
Franckh-Kosmos Verlags-GmbH & Co., Stuttgart


Apéndices

Apéndice I: Tabla principal de la repoblación

Apéndice II: Mapa y croquis

Apéndice III: Datos meteorológicos

Apéndice IV: Fotos

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