ATAN

Las opiniones de y en ATAN.
Treinta años de la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza

Recuerdo con emoción, aquel tiempo del año 1971, cuando surgió la chispa que puso en marcha el movimiento de protesta contra los desmanes que se estaban realizando en los bosques de Tenerife. En concreto, a los restos de "monte verde" en la vertiente norte de la Isla. Talas brutales destinadas a la confección de horquetas y horquetillas, destinadas a apuntalar los ejemplares de los monocultivos del piso basal y de los viñedos, así como la realización de "matarrasas" para ser sustituidas por plantaciones de Pinus radiata.

Estas actuaciones lamentables provocaron una fuerte protesta por diversos sectores de la sociedad tinerfeña que encontró en el periódico EI Día, un apoyo de denuncia, que favoreció la urgente necesidad de poner en marcha una asociación que luchara por la conservación de nuestro patrimonio natural.

Personas de distinta edad y clase social, se unieron a un grupo ubicado principalmente en la Universidad de La Laguna, en donde alumnos y profesores decidieron participar de forma activa, en esta denuncia contra los sectores de las administraciones responsables de esta bárbara explotación de nuestros recursos naturales. Debo nombrar aquí el importante papel que desempeñó en aquel entonces el biólogo alemán Volker Voggenreiter, en aquel tiempo realizando la labor de campo de su magnífica tesis doctoral, quien Llegaba asiduamente a la sección de Biológicas y en concreto a la cátedra de Botánica, donde nos comunicaba con vehemencia lo que estaba observando en el campo. Aportaba además datos gráficos que se exponían en la Facultad de Ciencias y que hoy constituyen unos documentos importantes incluidos en la sección iconográfica de su Memoria Doctoral. Hoy por hoy es este libro una valiosa e imprescindible obra de consulta por todos aquellos que nos ocupamos de estudiar la Flora y Vegetación Canaria.

Estimulados además por la existencia en Gran Canaria de la Asociación Canaria de Amigos de la Naturaleza (ASCAN) fundada en 1970, la idea se materializó en la primavera del año 1971 y en la sala de conferencias del "Club La Prensa" del periódico EI Día tuvo lugar el acto de fundación en medio de una gran expectación y con la sala abarrotada de publico.

Poco a poco se iniciaron con mucho entusiasmo, pero escasa operatividad, la difícil labor de concienciación y denuncia de los desmanes que se venían produciendo sobre nuestros recursos naturales. Estábamos al principio de la era desarrollista que tanto daño ha hecho en los territorios canarios en el ultimo tercio del siglo pasado. vivíamos el final del franquismo, cuando la ilusión por el cambio político y la Llegada de la democracia eran motivos de estimulo y lucha.

Bajo el atento control de la autoridad civil de la provincia, siempre estuvimos vigilados por los agentes de la brigada social, presentes en todas las reuniones celebradas en el "Club La Prensa". Nos faltaba infraestructura, un local, gente con ganas de colaborar y así, a finales de los años setenta habíamos caído en una fase de pre-letargo. Fue a mediados de los 80 cuando resurgió, en una célebre Asamblea celebrada en el Ateneo de La Laguna en defensa de Anaga, la necesidad de volver a potenciar a ATAN.

Sin local y en reuniones al aire libre se buscó infructuosamente un sitio estable y finalmente, gracias a la generosidad de la delegación de Amnistía Internacional en Tenerife, hemos podido compartir su local social, que en la actualidad se ha vuelto insuficiente para el normal desarrollo de nuestra actividad. En 1991 se integraron en ATAN un grupo importante de miembros de la Asociación SANSOFE lo que supuso un enriquecimiento humano de nuestro colectivo.

Así se ha ido consolidando la segunda etapa de esta ONG, acreditada dentro del movimiento ecologista como una entidad seria, con rigor y no política, en la que se han alcanzado cotas de eficacia jamás soñadas en los tiempos pretéritos.

Infinidad de denuncias contra todo tipo de acciones que han deteriorado y continúan maltratando a nuestro territorio han sido abordadas por ATAN, con valentía y rigor y ahí están sus éxitos que incluso han traspasado el marco insular Los grupos de personas o asociaciones que en cualquier isla se ven obligados a luchar contra los desafueros de las distintas administraciones, grupos fácticos o personas, siempre han encontrado en ATAN el apoyo para tratar de impedir la transgresión de la normativa vigente que afecte a la correcta interpretación y tratamiento de los distintos problemas ambientales.

Uno de los patrimonios de la Asociación Tinerferña de Amigos de la Naturaleza lo constituye su valioso fondo documental y bibliográfico que, desde mi punto de vista, es una fuente de información básica para rastrear la historia de la dinámica de agresiones medioambientales que las islas han sufrido en estos últimos años. Dudo que exista algo similar en Canarias.

En las relaciones humanas de ATAN merecen destacarse los impagables servicios prestados de forma constante por algunos de sus miembros. Sin esta valiosa colaboración jamás se habría conseguido lo que hoy representa ATAN en la sociedad canaria. Desde la atalaya que me permite ver con serenidad este tiempo transcurrido, diviso un panorama rico en experiencias y éxitos. En medio de este paisaje distingo a todos aquellos que de forma desinteresada han contribuido y continúan trabajando para que esta utopía soñada hace 30 años siga por esta senda.

Al margen de las normales diferencias y deserciones que se dan en todo colectivo de amigos, el compromiso inicial debe seguir adelante y las puertas a la colaboración deben, como siempre ha sido la norma de la casa; permanecer abiertas.

Hemos sufrido durísimos ataques y descalificaciones a las que se ha respondido con la fuerza que nos da el deber cumplido, el servicio a nuestra causa y la eficacia de nuestros servicios jurídicos. Cada éxito inyecta nueva ilusión y estimula a no bajar la guardia. Nuestra presencia es cada vez mas necesaria. Hemos entrado en el nuevo milenio disfrutando de un bienestar basado en un consumismo desaforado de todo tipo de bienes. La era tecnológica amenaza con graves crisis ambientales. La alarma no para de sonar ante la impotencia de un modelo político que está en crisis y que no sabe, no puede o no quiere estar a la altura de las circunstancias.

Sean mis ultimas palabras de felicitación y de ánimo para continuar en esa lucha constante por reivindicar nuestra norma fundamental. Defender con ilusión y contundencia nuestro patrimonio natural y contribuir a concienciar a nuestra sociedad en el respeto y la conservación de nuestra singular Naturaleza. Este debe seguir siendo nuestro objetivo principal.

Wolfredo Wildpret de lo Torre, fundador de ATAN

Febrero 2001

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