Obras ilegales en la Playa de La Jaquita

Mapa de situación de los hechos
Mapa de situación del lugar de los hechos

22/5/98

Por medio del presente escrito esta asociación quiere poner en conocimiento de la opinión pública que, en la playa de La Jaquita, en El Médano, término municipal de Granadilla de Abona, se viene ejecutando actuaciones ilegales por parte del Ayuntamiento de esa localidad así como por la entidad mercantil "Windsurfing", propiedad del hotel Atlantis Playa, situado junto a dicha playa.
Las obras, promovidas por el Ayuntamiento de Granadilla, a petición de la mencionada entidad mercantil, consisten en el levantamiento de toda la playa, que abarca 100 metros de frente por 40 de fondo, la canalización del barranco que desemboca en esa zona del litoral, creación de zonas ajardinadas y senderos, así como el aporte de arena en una cantidad superior a los 1.300 m3 y cuya procedencia se desconoce al no venir especificado ni en el proyecto elaborado por la entidad "Windsurfing", ni en la impresentable e irregular autorización otorgada al ayuntamiento por la Demarcación de Costas de Tenerife.

Esta autorización, nula de pleno derecho, está motivada por la Demarcación de Costas al tratarse, según su curiosa interpretación, de obras de limpieza y mantenimiento de la playa. Asimismo, en lo que se refiere al aporte de arena se limita a instar a los promotores a indicar su procedencia antes de su depósito en la playa.

Estos hechos son de suma gravedad, tanto por ser la administración supuestamente garante de la debida protección del dominio público la que actúa de forma irregular, como por el hecho de amparar y consolidar formas de actuación que bajo la supuesta intención de proceder a la limpieza de la playa, incentiva o permite actuaciones de transformación del dominio público que en cada encajan en el espíritu y las intenciones de la vigente Ley de Costas de 1988.

En tal sentido, ya esta asociación denunció públicamente en octubre de 1989 una actuación similar, con los mismos protagonistas y en la misma playa, cuando la Demarcación de Costas autorizó, basándose en los mismos criterios, al Hotel "Windsurfing" (ahora denominado Atlantis Playa) obras de dragado con maquinaria pesada que alteraron la fisonomía original de la playa, destrozando elementos naturales o biotopos de gran valor biológico.

Este proyecto se ha tramitado contraviniendo la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas, que dispone, entre otras consideraciones, la necesidad de prever la adaptación de las obras al entorno, su influencia sobre la costa, así como una evaluación de sus efectos sobre el dominio público marítimo-terrestre; se debe considerar, asimismo, la supresión o atenuación de las barreras al transporte marino de áridos, la aportación artificial de éstos y cualquier otra actuación que suponga la menor agresión al entorno natural.

Asimismo, como bien conoce la Demarcación de Costas de Tenerife, este proyecto está sometido a Evaluación Detallada de Impacto Ecológico, según lo dispuesto en el artículo 7, en relación con el apartado 30 del anexo I, de la Ley Territorial 11/1990, de 13 de julio, de Prevención del Impacto Ecológico, la cual declara nula de pleno derecho cualquier autorización otorgada sin cumplimentar con dicho requisito. Ley de la Comunidad Autónoma, que, por otra parte, no quiere asumir la Demarcación de Costas, dependiente de la Administración Central, ante la pasividad del Gobierno de Canarias.

Además, en el supuesto de que la arena se extrajera del lecho submarino, dicho proyecto estaría sometido a estudio de impacto ambiental conforme establece la normativa estatal, concretamente el artículo 1, en relación con el apartado 12 de su anexo, del Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de evaluación de impacto ambiental.

A la vista de todo ello, esta asociación ha procedido a denunciar los hechos, con el fin de que se depuren las correspondientes responsabilidades, y a solicitar la inmediata paralización de las obras.

En otro orden de cosas, hay que recordar que los promotores son los mismos que en su día, con la construcción del hotel, causaron un grave impacto paisajístico que comprometió todo el paisaje del lugar, desde el casco de El Médano a la Montaña de Pelada, vulnerando, a juicio de ATAN, lo que disponía la Ley del Suelo entonces vigente en lo referido a la obligación de las edificaciones a adaptarse al ambiente en que estuvieran situados, en especial en los lugares de paisaje abierto y natural, sea rural o marítimo, que limite el campo visual para contemplar las bellezas naturales, rompa o desfigure la armonía del paisaje o la perspectiva del mismo. Igualmente, el reseñado hotel ocupa la servidumbre de tránsito y de protección, según el deslinde efectuado recientemente por la Demarcación de Costas de Tenerife.

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